Ginebra, EFE. La justicia, el "establecimiento de la verdad" y el proceso contra el ex dictador José Efraín Ríos Montt en Guatemala son esenciales para garantizar que no se repitan los "atroces crímenes" cometidos durante la guerra civil en ese país (1960-1996), aseguró este miércoles un grupo de expertos de Naciones Unidas.

"La justicia es la mejor garantía para que estos crímenes no se repitan", indicaron los expertos de la ONU tras el fallo judicial del pasado viernes que condenó a Ríos Montt a 80 años de cárcel por genocidio y crímenes de lesa humanidad.

Según el relator especial de la ONU sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, Pablo de Greiff, "el fallo es un ejemplo para muchos otros países que luchan para responder a los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y garantías de no repetición después de períodos de atrocidades masivas".

Añadió que "esta decisión refleja el principio de que los más marginados de la población tienen el mismo derecho a la justicia que los más poderosos, uno de los principios más elementales del Estado de derecho".

Por su parte, los expertos del Grupo de Trabajo de la ONU sobre desapariciones forzadas o involuntarias recordaron el elevado número de las mismas ocurridas durante los años más cruentos de la guerra civil y señalaron que el veredicto "representa un gran avance en la lucha contra la impunidad y demuestra que hoy en día nadie se puede considerar fuera del alcance de la ley".

Por su parte, el relator especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Christof Heyns, destacó que que "el sistema legal del Estado en cuestión haya investigado, enjuiciado y castigado a un ex mandatario".

"Acabar con la impunidad, independientemente de la posición política o gubernamental del autor, envía un fuerte mensaje a nivel mundial acerca de la rendición de cuentas a nivel local, que es la primera línea de defensa para la protección del derecho a la vida", agregó Heyns.

El relator especial sobre los derechos de los pueblos indígenas, James Anaya, opinó que "la histórica condena a Ríos Montt por el genocidio de personas del pueblo ixil durante los años 80 representa un paso importante hacia la reconciliación y la construcción de nuevas relaciones entre el Gobierno de Guatemala y los pueblos indígenas del país".

"Numerosas mujeres y niñas fueron el blanco de violentos abusos por parte de los militares. Me complace saber que el sufrimiento de estas mujeres en la búsqueda de la justicia no resultó en vano", dijo la experta sobre violencia contra la mujer Rashida Manjoo.

"Pienso que Guatemala ha iniciado un camino que debería ser un ejemplo para muchos otros países", consideró el relator especial sobre tortura, Juan E. Méndez.

Por su parte, la relatora especial de la ONU sobre independencia de jueces y abogados, Gabriela Knaul, alabó la muestra de independencia de los jueces y la imparcialidad del Ministerio Publico, frente a las presiones a las cuales, según se informó, se vieron sujetos.

"Hago un llamamiento a las autoridades guatemaltecas para que se proporcione una protección adecuada a todos los administradores de justicia involucrados en este juicio", dijo.