Ginebra. La agencia de derechos humanos de las Naciones Unidas instó este jueves a las autoridades venezolanas a llevar a cabo una investigación rápida sobre un incendio en una prisión y a proporcionar reparaciones a las familias de las víctimas.

Un total de 68 personas murieron este miércoles en los disturbios y un incendio en las celdas de una estación de policía venezolana en la ciudad de Valencia.

Las cárceles venezolanas están notoriamente sobrepobladas y llenas de armas y drogas.

"Instamos a las autoridades venezolanas a llevar a cabo una investigación pronta, exhaustiva y eficaz para establecer la causa de estas muertes, proporcionar reparaciones a las familias de las víctimas y, si es el caso, identificar y llevar a los responsables ante la justicia", dijo en un comunicado la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que también expresó su preocupación por las condiciones carcelarias.

Humberto Prado, director del no gubernamental Observatorio Venezolano de Prisiones, dijo a Reuters que en los calabozos policiales del país hay al menos 32.600 detenidos.

Este miércoles, el Fiscal General de Venezuela, Tarek William Saab, dijo que profundizarán las investigaciones "para esclarecer de forma inmediata estos dolorosos acontecimientos que ha enlutado a decenas de familias venezolanas".

Si bien en Venezuela se presentan con frecuencia incidentes en cárceles que dejan heridos y fallecidos, el incendio dejó un saldo de muertes que lo convierte en uno de los más trágicos en los últimos 20 años.

Humberto Prado, director del no gubernamental Observatorio Venezolano de Prisiones, dijo a Reuters que en los calabozos policiales del país hay al menos 32.600 detenidos y que el hacinamiento de esas instalaciones supera el 400%.