La resolución no tiene efecto práctico, aunque aumenta la presión política sobre el gobierno sirio. La declaración fue apoyada por 133 países, mientras que 12 se opusieron y otros 31 se abstuvieron.

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó este viernes, con el respaldo de 133 de sus 193 países miembro, una resolución de condena a los bombardeos de los bastiones rebeldes por la aviación siria, lamentó la "incapacidad del Consejo de Seguridad" para aplicar sus decisiones y reclamó una transición política en Siria.

Entre los 12 países que se opusieron a la resolución se encuentran Rusia y China, miembros además del Consejo de Seguridad, en el que bloquearon varias condenas al Gobierno de Bashar al Assad, y naciones como Irán, Corea del Norte, Cuba y Venezuela. 31 países se abstuvieron, informó DPA.

Antes de la votación, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, advirtió que "Alepo es el epicentro de una batalla entre el Gobierno sirio y los que quieren reemplazarlo. Los actos de brutalidad que se denunciaron podrían constituir crímenes de guerra o contra la humanidad", agregó.

La iniciativa aprobada por la Asamblea General reviste un carácter simbólico -sólo las decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU son vinculantes- aunque aumenta la presión sobre Damasco. La resolución pide, por último, que se instaure un "Gobierno provisional de consenso", lo que supondría la salida del gobierno de Al Assad.

Este voto se produjo un día después de que el enviado especial de la ONU y de la Liga Arabe para Siria, Kofi Annan, anunció su renuncia para fines de agosto, tras reconocer el incremento de la violencia en el país árabe.

El texto presentado por la Asamblea General señala la inquietud suscitada por las armas químicas sirias y exige al Gobierno de Al Assad que renuncie a emplearlas y que las almacene en un lugar seguro.

Asimismo, reclama que las organizaciones humanitarias puedan acceder al territorio sirio para ayudar a la población civil.

Francia, que asume la presidencia "pro tempore" del Consejo de Seguridad en agosto, anunció que "apoyará con firmeza" esta resolución, según su ministro de Exteriores, Laurent Fabius.

"Este texto no tendrá la misma fuerza que una resolución del Consejo, pero envía el mismo mensaje, esto es, que la comunidad internacional de verdad quiere actuar y que Rusia y China son minoría", declaró ayer el embajador francés ante la ONU, Gérard Araud.