Ginebra. Las fuerzas sirias han disparado contra manifestantes pacíficos en todo el país, a menudo a corta distancia y sin advertencia, matando al menos a 1.900 civiles en unas acciones que podrían constituir crímenes contra la humanidad, dijeron investigadores de derechos humanos de la ONU el jueves.

Tanques, granadas, francotiradores, armamento pesado y helicópteros han sido empleados en la represión para sofocar la oposición al gobierno del presidente Bashar el Asad, dijeron en un informe de condena para el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Este foro de Ginebra, de 47 miembros, va a celebrar una sesión especial sobre Siria el lunes.

"La misión halló un patrón de violaciones de derechos humanos que constituye un ataque sistemático y generalizado contra la población civil, lo que puede suponer crímenes contra la humanidad", dijo citando específicamente los Estatutos de Roma del Tribunal Penal Internacional (TPI).

El equipo, cuyo informe cubre el periodo entre mediados de marzo y mediados de julio, no pudo entrar en Siria, pero entrevistó a víctimas y testigos en la región. Recopiló una lista de 50 supuestos agresores en varios niveles del gobierno sirio para usarlo eventualmente en futuros procesamientos.