La Paz. La oposición de Bolivia desafió este lunes al presidente izquierdista Evo Morales a que anule por "ilegítima" una histórica elección de jueces celebrada el día previo, dado el dominio de votos no válidos en lo que fue visto como un plebiscito a su gobierno.

La mayoría de los votos nulos proyectados por el conteo rápido de una cadena de televisión -el único resultado de la elección conocido hasta este lunes-, parecía reforzar la campaña opositora contra un proceso defendido por el gobierno como un hito de la "refundación" del empobrecido país.

Legalmente, los votos nulos no afectan al resultado de la votación, dijo a reporteros el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Wilfredo Camacho, pero los opositores argüían que la legitimidad estaría por encima de la legalidad.

El TSE demoraba la divulgación de datos de la votación en la que Morales, quien nacionalizó el petróleo y dio poder político a mayorías indígenas históricamente relegadas, puso en juego tanto su popularidad como la estabilidad política.

De confirmarse el resultado del conteo rápido, el líder indígena cocalero habría sufrido su primer contraste tras seis victorias consecutivas en las urnas. Pero, él no admitió un revés y cantó el inicio de una "nueva justicia para Bolivia".

"Independientemente de los resultados, el gobierno va a desconocer la expresión popular del voto negativo y va a definir la legalidad de los resultados. Vamos a entrar a una anormalidad", pronosticó el analista Carlos Cordero.

El también docente universitario agregó que el gobierno "tiene aún mucha fortaleza" de cara a elecciones generales previstas para el 2014, pero los cuestionamientos al comicio judicial "abrirán la posibilidad de que de aquí a unos meses un líder político plantee el revocatorio para el presidente".

Morales ya enfrentó exitosamente un referendo revocatorio durante su primer mandato en el 2008, pero entonces gozaba de niveles de aprobación de más de 70%, casi el doble que sus índices más recientes, según sondeos independientes.

Legitimidad versus legalidad. El ministro de comunicación, Iván Canelas, dijo que Morales ratificó su convocatoria a diálogo nacional en diciembre para concertar un plan de desarrollo y saludó "la pluralidad de la transformación de los órganos judiciales", reconociendo la validez del comicio de cuyos resultados sólo se conocían las proyecciones de la red de televisión ATB.

Basándose en la misma proyección, la oposición conservadora que hizo campaña por el voto nulo como expresión de rechazo a Morales, dijo que los jueces electos no debían ser reconocidos.

"Ningún juez puede ser posesionado", dijo el ex alcalde de La Paz Juan del Granado, uno de los opositores que había planteado que la elección del domingo fuera una suerte de plebiscito sobre la gestión gubernamental.

El centroderechista magnate del cemento Samuel Doria Medina sostuvo que Morales "tiene que escuchar el mensaje que ha dado el país (...) y anular estas elecciones, volver a fojas cero porque no se puede posesionar a autoridades que no tienen legitimidad".

Criterios parecidos surgieron de todos los sectores opositores, incluso del gobernador del rico distrito oriental de Santa Cruz, Rubén Costas, quien dijo que esa elección fue "una derrota del gobierno y una victoria de los ciudadanos".

Los opositores se disputaban el liderazgo del voto nulo pero parecían de acuerdo en que su campaña fue favorecida por una marcha de indígenas amazónicos que rechazaba un proyecto de carretera en un parque nacional conocido por su sigla Tipnis, impulsado por Morales y financiado por Brasil.

"Decir que el tema Tipnis ha afectado al gobierno es pura especulación. Estaríamos hablando de supuestos, primero que nos den datos oficiales" de la votación, se escudó Canelas.

Mujeres, indígenas. Entretanto, la red ATB dio por finalizado su conteo rápido -encargado a la firma Ipsos Apoyo-, aunque reconociendo que había alcanzado a procesar un promedio de 90% de las 1.800 mesas de votación que conformaban su muestra.

Su última proyección confirmaba la mayoría relativa de los votos nulos, de entre 44,8% y 46,6% de los sufragios emitidos para tres de los cuatro tribunales nacionales, mientras los votos válidos representaban entre 39,6% y 40,0%. Los demás eran votos en blanco que la oposición también atribuía a su campaña de rechazo al comicio.

En la elección del cuarto tribunal, el Supremo, realizada en nueve circunscripciones departamentales, las diferencias entre votos nulos y válidos eran mayores, según la cadena.

La proyección extraoficial señaló que 15 de los 28 jueces electos serían mujeres y que entre los ganadores habría al menos diez indígenas.

Aunque extraoficiales, estos datos "expresan una pluralidad en la elección (porque) por primera vez los jueces han sido elegidos por el pueblo, por el voto del pueblo", dijo Canelas.

"Algunos dirigentes de oposición están tratando de desvalorizar a los elegidos, de dañarlos sin dejarlos siquiera asumir su función. Nos damos cuenta de que hay mucho interés todavía en mantener la justicia como antes, con prebendalismos y cuoteos, con gente de la élite", añadió.