Río de Janeiro. El Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), mayor fuerza opositora al actual gobierno, mandó una lista con 15 puntos que considera claves para poder participar en un eventual Ejecutivo del vicepresidente, Michel Temer, si la actual presidenta, Dilma Rousseff, es apartada del cargo por el Senado.

Según la televisión Globo, entre las condiciones figura el combate sin cese a la corrupción y que se garanticen las investigaciones del caso Petrobras, en la que hay decenas de políticos implicados.

También se incluyen una reforma política inmediata, con la implementación de un sistema parlamentarista en lugar del actual presidencialista a partir de 2018; la renovación de las prácticas políticas y la profesionalización del Estado; o el mantenimiento de los principales programas sociales de transferencia de renta a los más desfavorecidos.

Otros puntos son la responsabilidad fiscal, dejando claro que el gobierno no puede gastar más de los que ingresa; el combate a la inflación; la simplificación del sistema tributario; las reformas en la productividad; la puesta en práctica de la sostenibilidad; el impulso a la sanidad y más autonomía para los estados y municipios.

El PSDB se quedó en las últimas elecciones presidenciales a las puertas de volver a la presidencia, que obtuvo con Fernando Henrique Cardoso entre 1995 y 2002, antes de que el Partido de los Trabajadores, primero con Lula y luego con Dilma Rousseff, llegara al poder.

En los últimos comicios, en octubre de 2014, el candidato del PSDB, Aécio Neves, perdió en segunda vuelta electoral ante Rousseff por tres puntos.

La entrada del PSDB en el posible gobierno de Temer se considera clave para que el nuevo Ejecutivo goce de estabilidad.

Rousseff podría ser apartada del cargo en los próximos días a manos del Senado, si finalmente se inicia un juicio político contra ella por supuestas irregularidades fiscales en 2014 y 2015.

Una comisión especial en el Senado se encuentra analizando si existen méritos jurídicos para abrir un proceso contra la mandataria, después de que la Cámara de Diputados diera luz verde a los trámites.

Si se procede al juicio, Rousseff deberá apartarse del cargo durante los 180 días que puede durar el juicio y durante los cuales será sustituida por el vicepresidente, Michel Temer. En caso de que la presidenta fuese finalmente destituida del cargo, Temer terminaría el mandato, que concluye el 1 de enero de 2019.