Bogotá. La condena a dos ex funcionarios de alto rango del gobierno del ex presidente Alvaro Uribe deja a la oposición en un mal momento político, al punto que la Corte Suprema de Justicia pidió que se investigara al ex mandatario por su presunta participación en las escuchas ilegales que realizaron sus entonces funcionarios.

El alto tribunal colombiano condenó este jueves a María del Pilar Hurtado, ex jefa del desaparecido servicio secreto (DAS), que tendrá que purgar 14 años de cárcel, mientras que el ex secretario general de Presidencia Bernardo Moreno recibió ocho años de prisión, que tendrá que pagarlos con casa por cárcel.

Hurtado fue encontrada culpable de los delitos de concierto para delinquir agravado, violación ilícita de comunicaciones, abuso de función pública, prevaricato por acción, peculado por apropiación, abuso de autoridad y falsedad ideológica en documento público, en el caso de las escuchas ilegales realizadas la oposición, miembros de altas cortes, periodistas, entre otros.

Entretanto, Moreno fue condenado tras haber sido encontrado culpable de los delitos de concierto para delinquir simple, interceptación de comunicaciones y abuso de función pública.

Hace dos semanas, ese alto tribunal determinó que Alberto Velásquez, exsecretario general de la Presidencia de Uribe, junto con el exministro del Interior y Justicia, Sabas Pretelt de la Vega, y el de Protección Social, Diego Palacio, aprovecharon su cargo para presionar a la exrepresentante a la Cámara Yidis Medina para que respaldara el proyecto de reforma constitucional que permitiera la reelección presidencial.

Uribe ha señalado que el juzgamiento contra sus ex funcionarios está liderado por el gobierno de Santos y éste está realizando una persecución política contra él.

El analista independiente de la privada Universidad Javeriana de Bogotá, Fernando Giraldo, afirmó este jueves a Xinhua que las condenas de todos los ex funcionarios de Uribe dejan al ex mandatario "desgastado" políticamente ante la opinión pública.

"Uribe se encuentra en un terreno de 'arrinconamiento político' por decirlo de alguna manera, aunque eso no lo debilita forzosamente en su lucha política que considera que tiene (contra el gobierno del presidente Juan Manuel Santos), pero eso se suma a los demás temas que se han venido presentado y que lo terminan 'quemando' en el largo plazo", afirmó Giraldo.

Giraldo recordó que los expresidentes colombianos están "blindados" judicialmente y no pueden investigarlos tribunales ordinarios y únicamente pueden ser procesados la Comisión de Investigaciones y Acusaciones de la Cámara de Representantes.

"Los ex presidentes siempre están blindados, un sistema que lo blinda para siempre (...) algún día veremos esa situación", comentó el analista.

Con los nuevos hechos, la oposición del presidente de gobierno de Santos está "disuelta", pues la izquierda tiene disputas internas y la derecha, liderada por Uribe, se ve envuelta en casos de corrupción por parte de ex funcionarios .

Uribe ha señalado que el juzgamiento contra sus ex funcionarios está liderado por el gobierno de Santos y éste está realizando una persecución política contra él.

El ex ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias también fue procesado y condenado, quien solicitó asilo político en Estados Unidos luego de que fuera condenado por un caso de corrupción.

Además, el ex comisionado de paz de esa administración, Luis Carlos Restrepo, fue condenado por participar en una falsa desmovilización de guerrilleros y al parecer se encuentra refugiado en Canadá.

El primo hermano de Uribe, Mario Uribe, fue condenado en 2011 a siete años de cárcel tras recibir ayuda de grupos paramilitares cuando era congresista.

"En el carcelazo uribista ha habido culpables de cosas muy graves, culpables de cosas no tan graves y quizás algunos inocentes. En el trasfondo de todo ese capítulo hay dos elementos: la aspiración de Uribe de ser reelegido en 2006 y en 2010, y el choque (...) ente la rama judicial y el expresidente. Para nadie era un secreto que la Corte Suprema era antiuribista", señaló la revista Semana.