“Patear la pelota para el lado” o bien que el tema simplemente “no está en la agenda oficial”. Esa fueron algunas de las reacciones de líderes opositores al incremento de hechos delictivos que ha afectado a Argentina en las últimas semanas y que despertaron los reclamos hacia el gobierno argentino liderado por la presidente Cristina Fernández.

Junto con los duros cuestionamientos por no tomar medidas en tiempos más breves ante el incremento de hechos de inseguridad en el país, se solicitaron políticas concretas para enfrentar esta problemática.

En esa línea, el ex presidente Eduardo Duhalde reclamó "una labor preventiva a fondo" para combatir la inseguridad y volvió a acusar al Gobierno de ser "progresista de opereta" por "abandonar a la niñez", de acuerdo a Clarín.

Mientras, la diputada radical Silvana Giudici reclamó la convocatoria inmediata del Consejo de Seguridad Interior porque consideró que la cuestión no está en la agenda gubernamental.

En tanto, el diputado del justicialismo disidente Francisco De Narváez responsabilizó a la presidenta Cristina Kirchner por la "ineficacia de las políticas de seguridad" y aseguró que en el Gobierno "se hacen los distraídos y patean a la pelota para otro lado".

Finalmente, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, próximo a Julio Cobos, vicepresidente de Argentina y cuya relación con Cristina Fernández se encuentra quebrada, acusó al gobierno de tener una "matriz ideológica que no le interesa el tema de seguridad".