Sana. Un enviado del Golfo Arabe podría anunciar en los próximos días el momento y el lugar de la firma de un acuerdo que establezca la renuncia del presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh, indicó el martes un funcionario de la oposición.

Mohammed Basindwa dijo a Reuters que el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC por su sigla en inglés), Abdullatif al-Zayani, tiene previsto visitar Saná en los próximos días para finalizar un plan de transferencia de poder que estipula que Saleh debe renunciar 30 días después de firmado el acuerdo.

"Esperamos finalizar el arreglo y la firma de un acuerdo; cuanto antes mejor", declaró.

Cuando le consultaron si el acuerdo patrocinado por el GCC podría firmarse en los próximos días, contestó: "Esperamos que sí. Es posible".

Una coalición opositora de islamistas, izquierdistas y nacionalistas árabes eliminó un obstáculo clave para implementar el pacto cuando aceptó el lunes participar en un Gobierno de unidad nacional de transición, revirtiendo su rechazo inicial.

Los aliados occidentales y del Golfo Arabe de Yemen mediaron durante semanas para encontrar una solución a una crisis de tres meses en la que los manifestantes, inspirados en los derrocamientos de los líderes de Egipto y Túnez, salieron a las calles para pedir el fin del Gobierno de 32 años de Saleh.

Washington y el gigante petrolero Arabia Saudita temen que una escalada del caos y la violencia en el empobrecido Estado de la Península Arábiga, que desde hace años está al borde del colapso, ofrezca ventajas a un brazo de Al Qaeda basado en Yemen que opera en el país.

La agrupación ha usado a Yemen como base para lanzar intentos de ataques contra objetivos estadounidenses y saudíes en los últimos dos años.

A la luz de las masivas protestas y la deserción de muchos líderes militares, tribales y políticos, Saleh aceptó en principio la propuesta de los ministros de Relaciones Exteriores del GCC para dejar el poder a cambio de inmunidad judicial para él, su familia y sus asesores.

Figuras de la oposición dijeron a Reuters que finalmente aceptaron el plan el lunes tras recibir garantías de diplomáticos estadounidenses en Saná de que el líder, de 69 años, renunciaría efectivamente en un mes, una vez que se firme el acuerdo.

La coalición opositora en un principio sospechó que Saleh, un sagaz sobreviviente político, podía frustrar el plan si el Parlamento, que está dominado por miembros de su partido gobernante, no aceptaba su renuncia.

Sin embargo, los manifestantes prometieron continuar con las marchas hasta que Saleh renuncie y sea juzgado. El presidente ha dado marcha atrás en sus promesas previas de no buscar un nuevo mandato.

También temen que algunos partidos opositores, muchos de los cuales fueron aliados de Saleh, sólo estén cooperando con el fin de obtener una mayor cuota de poder y no para asegurar un cambio real.

"Este acuerdo decepciona nuestras esperanzas. El presidente no ha dejado el poder. Obtuvo lo que quería: él y sus seguidores se irán sin ser juzgados por el asesinato de manifestantes y el dinero que robaron", dijo Hamdan Zayed en Saná, donde miles de manifestantes acampan desde hace semanas.

"Ha logrado una victoria frente a la oposición, pero nosotros vamos a continuar con nuestra revolución. No nos iremos de las calles por este vergonzoso acuerdo", agregó