Caracas. Representantes de distintos partidos de oposición pidieron este lunes al presidente venezolano, Nicolás Maduro, retomar el proceso de diálogo con todos los sectores, para encontrar soluciones a los problemas que afectan a la economía y a la sociedad.

El presidente del Centro de Políticas Públicas (IFEDEC), Eduardo Fernández, señaló a la prensa que el diálogo con las autoridades "debe ser algo natural, normal y permanente en una sociedad democrática".

El también ex secretario general del opositor Partido Social Cristiano, cargo al que renunció recientemente, manifestó que también "hace falta una agenda de consenso entre el gobierno y la oposición".

El político reconoció que el gobierno ha dado muestras de tener la voluntad política para realizar este encuentro, por lo que ahora corresponde a la oposición "emitir señales" y adquirir con mayor "madurez y seriedad" esta responsabilidad con el país.

Por su parte, el secretario general del partido opositor Avanzada Progresista (AP), Juan José Molina, planteó en entrevista al canal privado Venevisión que están creadas las condiciones para reiniciar un diálogo nacional y propiciar de manera conjunta que el país progrese.

"Nosotros hemos sido líderes y abanderados del diálogo y uno de los espacios que debemos buscar es el diálogo social", porque "la única solución para disipar la violencia, es a través del entendimiento", manifestó.

Dijo que en un nuevo debate nacional es necesario discutir el "devenir político, la inseguridad, el desabastecimiento y la alta inflación".

A su vez, el representante del partido derechista Acción Democrática (AD) en la Asamblea Nacional (poder legislativo), Edgar Zambrano, expresó la necesidad de reiniciar el proceso de diálogo suspendido en mayo, tras un mes de mesas de trabajo con el gobierno.

El 10 de abril pasado, tras ocho semanas de llamados por parte del gobierno, se activó el intercambio entre voceros oficiales y representantes políticos de la oposición agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

El gobierno los acusa de ser los responsables de la violencia registrada en el país sudamericano entre febrero y mayo pasado que dejó 43 personas fallecidas, según reportes oficiales.

Ahora, los voceros de la oposición afirman estar dispuestos a retomar las conversaciones, debido a que fueron "muy positivas" en su momento.