Moscú. La policía rusa permitió a cientos de activistas entrar libremente a la Plaza Roja de Moscú el domingo en la primera protesta antigubernamental realizada al lado del Kremlin, aunque detuvo a tres activistas por intentar armar una carpa.

Las autoridades rusas previamente habían mantenido a la Plaza Roja como un lugar no permitido para realizar manifestaciones políticas. La semana pasada la sellaron y detuvieron a docenas de activistas que intentaban realizar una protesta silenciosa contra el Gobierno de Vladimir Putin.

Sin embargo, la policía se mostró indulgente el domingo mientras cientos de activistas caminaban alrededor del espacioso parque usando listones blancos y llevando flores, los símbolos de las protestas populares que se desataron en Moscú y otras ciudad rusas tras unas disputadas elecciones parlamentarias en diciembre.

"Siento como si hubiera venido a otro planeta, no entiendo qué está pasando. Esto es el Kremlin", comentó el activista Vitaly Zalomov en la manifestación, que fue llamada "Plaza Blanca".

"¿Dónde está la policía?", se preguntó.

Putin enfrentó las mayores manifestaciones en su Gobierno de 12 años en años recientes pero tras su victoria en las elecciones presidenciales del 4 de marzo el fragmentado movimiento de la oposición ha perdido parte de su impulso.

El Kremlin acordó realizar reformas políticas limitadas en respuesta a las protestas, pero rechazó la principal exigencia de los manifestantes de volver a realizar las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre, que según los críticos del Gobierno estuvieron arregladas.

La oposición afirmó que mantendrá la lucha en elecciones locales y manifestaciones en las calles.

La acción del domingo, organizada a través de redes sociales, no había sido acordada con las autoridades, dijeron los organizadores, pero la mayoría de los manifestantes fueron cuidadosos de no provocar a la policía ni formar grandes grupos.