El Consejo Nacional Sirio (CNS), un fragmentado movimiento de opositores al presidente Bashar al-Assad, se reunió el sábado para sostener tres días de negociaciones con el fin de decidir sobre su propio liderazgo e impulsar su credibilidad.

Dos miembros de la comisión ejecutiva del consejo, Samir Nashar y George Sabra, dijeron que en la reunión se discutiría la posibilidad de reelegir a Burhan Ghalioun, presidente del movimiento desde que éste se formó en el exilio en agosto del año pasado.

El académico, que reside en París, ha sido criticado por no estar en contacto con la oposición dentro de Siria y por no lograr unificar al movimiento, que aún debe obtener el respaldo internacional pleno como el representante legítimo del pueblo sirio.

"Estamos en discusiones acaloradas sobre la presidencia (...) Somos contrarios a una extensión o a una renovación del período de Burhan Ghalioun", dijo Nashar, miembro de la Declaración de Damasco, una facción dentro del SNC.

"Estamos a favor de una transición porque le da a todos los componentes políticos sirios una posibilidad para el cargo", dijo Nashar a Reuters en Roma, donde se reúne la SNC.

Nashar, que salió de Siria tras ser arrestado en Aleppo el 2006, dijo que estaba a favor de que Sabra liderase el SNC "por muchas razones, principalmente porque él es un miembro de oposición desde adentro de Siria".

En una entrevista separada, Sabra no quiso confirmar su candidatura, pero aconsejó reformas radicales para un grupo que ha sido proclive a las luchas políticas y a una falta de transparencia.

"Tenemos que cambiar la forma en la que se toman las decisiones entre la gente, entre los altos mandos del SNC, entre los componentes del SNC", dijo, sin dar más detalles.

Sabra pasó años en prisión bajo el Gobierno de Assad y de su padre y predecesor Hafez al-Assad antes de llegar a Francia el año pasado. Ha sido portavoz para el SNC.

"Necesitamos que cambien tantas cosas", dijo. "Tenemos un plan, tenemos una comisión que hizo algo bueno (...), pero tenemos que alcanzar el final (de las reformas)", sostuvo.

Nashar está entre los que afirman que poner a Sabra, que es cristiano, en la dirección del SNC ayudaría a darle garantías a las minorías del país que le temen al movimiento, de que sus derechos serán respetados en caso de que Assad sea derrocado.

El movimiento contra Assad -que pertenece a la minoría alauita que detenta el poder en Siria- está dominado en general por musulmanes sunitas.

Quienes apoyan a Assad dicen que las minorías estarían en riesgo si la revolución tiene éxito. Critican a los Hermanos Musulmanes, reprimidos por mucho tiempo en Siria pero que actualmente son una de las fuerzas dominantes dentro del SNC.

"El SNC quiere enviar un mensaje claro a todos los componentes de la comunidad siria, alauitas, cristianos, drusos y todas las minorías, de que no es un consejo sólo de musulmanes como el régimen quiere pintarlo", indicó Nashar.

Naciones Unidas estima que las fuerzas estatales sirias han causado la muerte de más de 9.000 personas desde el estallido del levantamiento hace ya 14 meses. Damasco declara a su vez que "grupos terroristas armados" han dado muerte a 2.600 miembros del personal de seguridad.