Caracas. Venezuela seguía esperando este lunes el resultado de unas elecciones legislativas en las que el presidente socialista Hugo Chávez busca contener el avance político de la oposición, y relanzar su popularidad de cara a las presidenciales del 2012.

Horas después de que terminara la votación, el Consejo Nacional Electoral (CNE) permanecía en silencio pese a que había prometido ofrecer con celeridad los primeros resultados oficiales tras el cierre de las urnas.

Desde los remotos pueblos del Amazonas y las alejadas zonas andinas a los barrios de las grandes ciudades los venezolanos participación masivamente en la jornada electoral, que se desarrolló con normalidad y buen clima tras las fuertes lluvias que pusieron en alerta al país en los últimos días.

El sistema electoral venezolano está totalmente automatizado y el voto es electrónico, por lo que los adversarios del mandatario sospechan que el ente electoral está retrasando deliberadamente el anuncio.

"Exigimos al Consejo Nacional Electoral que dé los resultados que ya todos conocemos", dijo Ramón Guillermo Aveledo, secretario de la coalición opositora, arropado por gritos de "resultados ya, resultados ya".

Mientras, los seguidores del presidente se congregaban en las afueras del palacio presidencial esperando la clásica celebración de Chávez desde el llamado "balcón del pueblo".

"Bueno, me han dicho que el pueblo viene pa (sic) Miraflores! Pues los espero aquí!! Pero ojo con la CONSOLIDACION!! Que nadie baje la guardia!", dijo el presidente a través de su cuenta Twitter @chavezcandanga, desde la que ha dado instrucciones y animado a sus seguidores.

Aunque algunos sondeos muestran una intención de voto dividida casi al 50% entre oficialismo y oposición, el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) probablemente obtendrá una mayoría simple en la Asamblea, favorecido por el controvertido sistema de asignación de escaños y su poderosa maquinaria de movilización electoral.

Pero la oposición, que lleva cinco años ausente de la legislatura tras boicotear los anteriores comicios, aspira a ganar al menos un tercio de los diputados -nivel que en teoría permite vetar reformas de amplio alcance- y demostrar que el poderío electoral del "chavismo" está en declive.

A la contienda, la decimotercera desde que Chávez llegó al poder en 1999, se postularon 2.719 candidatos, pero sólo dos grandes bloques tienen chances de triunfar: el oficialista PSUV y la Mesa de Unidad Democrática (MUD), que agrupa a varios partidos de oposición.