Alentada por la masiva votación en un plebiscito contra el gobierno de Nicolás Maduro, la oposición venezolana planea intensificar las protestas y la presión para obligar al mandatario socialista a convocar a elecciones anticipadas.

"La hora cero", como la han llamado, busca poner contra las cuerdas a Maduro y hacerlo retroceder en su intento por reescribir la Constitución del país petrolero.

"La consulta fue espectacular, masiva y simbólica. El reto del liderazgo es responder la pregunta clave: ¿Y ahora qué? Eso definirá el futuro", opinó el analista político Luis Vicente León, cuya encuestadora cifra la popularidad de Maduro en 20,8 por ciento en junio.

La oposición tiene casi dos años presionando por la salida de Maduro, cuyo mandato termina a inicios del 2019, por considerarlo el principal responsable de la crisis que atraviesa el país, con una inflación de tres dígitos, recesión económica y escasez de alimentos y medicinas.

Tras conocer que al menos 7,2 millones de venezolanos votaron en la consulta organizada por los partidos de oposición y la sociedad civil, la oposición dijo que el lunes al mediodía dará la hoja de ruta a seguir en los próximos días.

Pero algunos ya adelantaron el plan. "(Se viene) calle todos los días, levantamiento total del país y el inicio de la hora cero", dijo el diputado opositor Tomás Guanipa.

Entre las opciones, algunos dirigentes barajan desde una huelga general hasta protestas más constantes que en los tres meses previos, en medio de los que han muerto casi 100 personas.

Además de rechazar una propuesta de Maduro de reescribir la carta magna, los votantes dijeron "Sí" a la intervención de las Fuerzas Armadas para "hacer cumplir la Constitución" y a la renovación de los poderes públicos.

Analistas calificaron los resultados del plebiscito como una "demostración de fuerza" de la oposición y concluyeron que fácilmente le ganaría al oficialismo en cualquier votación. En los últimas elecciones, las parlamentarias del 2015, 7,7 millones escogieron a diputados opositores.

La oposición tiene casi dos años presionando por la salida de Maduro, cuyo mandato termina a inicios del 2019, por considerarlo el principal responsable de la crisis que atraviesa el país, con una inflación de tres dígitos, recesión económica y escasez de alimentos y medicinas.

Sin embargo, el oficialismo trato de restarle méritos a la consulta opositora del domingo.

Miembros del partido de gobierno aseguraron que la oposición infló sus números de participación, aprovechando que ninguna institución supervisó el plebiscito. Además, se quejaron de que la destrucción de los cuadernos electorales impedirá contrastar los resultados.

Horas antes de conocerse los números finales, Maduro, un exchofer de autobús de 54 años, insistió en que la elección para los 545 constituyentes se hará "llueve, truene o relampaguee".

"Le hago un llamado a la oposición. Que interpreten bien qué ha pasado en las calles hoy (domingo)", dijo el mandatario en referencia a lo que calificó como un "masivo" simulacro para la elección de la Asamblea Nacional Constituyente.

"No se vuelvan locos, cojan mínimo (reculen). Les hago un llamado para que vuelvan a la paz, al respeto a la Constitución, para que se sienten a hablar, sólo hablando se entiende la gente", agregó en declaraciones a la televisión estatal vía telefónica.