Caracas, EFE. La alianza opositora venezolana reafirmó este miércoles que no abandonará la vía pacífica en su lucha contra el gobierno de Hugo Chávez, al que llamó violento, acusó a sus sucesores de competir "en torpeza y prepotencia" y criticó lo que calificó como "sumisión" al gobierno cubano.

En un acto en conmemoración del 55 aniversario del fin de la última dictadura militar en Venezuela, el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Guillermo Aveledo, leyó un manifiesto en el que reivindicó su derecho a criticar el fallo judicial que avaló la continuidad de los funcionarios del Gobierno de Chávez que terminó el pasado 10 de enero.

Desde el punto de vista jurídico, esa sentencia "es vinculante", pero ello no impide señalarla como "monstruosa y vergonzosa", dice el manifiesto leído por Aveledo, único orador del acto que recordó el final de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez (1952-1958) en un recinto cerrado en un parque de Caracas.

El líder opositor Henrique Capriles habló después del acto con los periodistas en términos parecidos, pues acusó al gobierno de usar la violencia para tratar de dividir a los venezolanos y generar la confrontación, y aseguró que la oposición debe responder con "contenido" político.

Capriles indicó que el dictador Pérez Jiménez tenía el "monopolio de la violencia y con la violencia intimidaba a los venezolanos y con la violencia gobernaba".

"En vez de admitir la obvia, la evidente ausencia temporal del presidente, insisten en la mentira de que está en pleno ejercicio de sus funciones y se recurre a una sentencia que es una burla (...) para dar legalidad aparente a la usurpación" y dejar el poder "en manos de funcionarios no electos". MUD.

"Es muy parecido al tiempo que estamos viviendo: el gobierno es el que tiene el monopolio de la violencia, quiere utilizar la violencia para que los venezolanos peleemos unos con otros", agregó.

En el manifiesto de la MUD también se señala que el gobierno no sacará a esa alianza de su "línea tenazmente cívica, pacífica y democrática" ni le intimidará "con su violencia", que "es similar" a la de la dictadura de Pérez Jiménez,.

También repudia, entre otras cosas, "la manipulación hipócrita de la Constitución" que permitió, sostuvo, que Chávez iniciara el mandato 2013-2019 que ganó en las elecciones del pasado octubre sin necesidad de jurar otra vez el cargo.

El gobernante convalece en Cuba de la operación a la que fue sometido el 11 de diciembre por un cáncer que se le detectó en junio de 2011.

Sobre Cuba, el manifiesto subraya que el prócer independentista Simón Bolívar "nunca hubiera aprobado la vergonzosa sumisión al gobierno cubano" y tampoco la revolución socialista que Chávez dice liderar y que, sostuvo, "divide a los venezolanos".

"No habrá fuerza que podrá expropiar nuestra historia ni el futuro que vamos a crear sin violencia", añade tras enumerar los problemas económicos y de seguridad por los que atraviesa el país.

La ausencia de Chávez, añade, "ha venido a agravar la situación" debido a la carencia de "liderazgo propio de sus sucesores", de lo que la oposición acusa principalmente al vicepresidente del Ejecutivo, Nicolás Maduro, y al titular del Parlamento, Diosdado Cabello.

"Estos mismos que el pueblo ha señalado por su mala gestión (...) compiten en torpeza y en prepotencia" y se han negado al diálogo e incluso a reconocer "la evidente" ausencia temporal de Chávez, sostiene.

Chávez goza de un permiso parlamentario sin fecha de caducidad y según el Tribunal Supremo no se le aplica el supuesto de la falta temporal porque, según el máximo tribunal, debe ser solicitada por el propio gobernante.

"En vez de admitir la obvia, la evidente ausencia temporal del presidente, insisten en la mentira de que está en pleno ejercicio de sus funciones y se recurre a una sentencia que es una burla (...) para dar legalidad aparente a la usurpación" y dejar el poder "en manos de funcionarios no electos", agregó la MUD.

También acusó al gobierno de confundir "el Estado con el partido" en el poder y de mantener una vocación que tilda de "totalitaria", lo que en su opinión "está destruyendo las instituciones" y, en definitiva, "amenaza la estabilidad" del país.

Advierte además de que "si se precipitara" la convocatoria a nuevas presidenciales, la MUD garantiza que "por la vía del consenso" elegirá nuevamente a "un candidato unitario" para que enfrente a Maduro, elegido por Chávez como candidato oficialista en ese supuesto.

Una vez que Aveledo leyó ese pasaje del manifiesto, los cientos de asistentes al acto opositor corearon el nombre de Henrique Capriles, derrotado ante Chávez en las elecciones presidenciales del pasado 7 de octubre, quien respondió alzando sus manos.