Caracas. El ex vicepresidente venezolano y analista político José Vicente Rangel aseguró este domingo que la oposición local agrupada en una coalición denominada la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), tiene "diferencias irreconciliables" entre sus distintos sectores.

Durante su programa televisivo semanal, Rangel indicó que la MUD quiere mostrar a los venezolanos una "falsa unidad" y hoy en día esa alianza política es inútil para los intereses de las fracciones de derecha.

"Cada día que pasa se acentúan las diferencias entre sus principales dirigentes y partidos, razón por la cual considero que la MUD como tal es inútil. Quieren mostrar una imagen de falsa unidad y la consecuencia que deriva de tal hecho es la parálisis", manifestó el experto.

Asimismo, expresó que según voceros de la coalición se "sincerará" la situación actual y cada partido político trabajará de manera independiente.

La MUD surgió en 2008 y ha servido de plataforma electoral para la oposición desde 2012, aunque ha fracasado en sus intentos de convertirse en mayoría en el país suramericano en los comicios regionales y municipales, así como en los últimos dos sufragios presidenciales.

Rangel, además, afirmó que algunos medios de comunicación nacionales han asumido una posición partidista de oposición, y enfatizó que al adoptar estos enfoques para hacer campañas políticas pierden respeto, credibilidad y autoridad.

"Cuando actúan de esa manera los medios pierden legitimidad, pierden respetabilidad, pierden autoridad. Se convierten en instrumento de venganza, en difusores de odio. Es lo que hoy pasa en Venezuela, donde ciertos medios de comunicación se han convertido en partidos", dijo.

Esta referencia de Rangel se debe a recientes acusaciones de medios venezolanos al presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, de estar involucrado en el narcotráfico internacional, tras la deserción y posteriores declaraciones de uno de sus escoltas, señalado de colaborar con el gobierno de Estados Unidos.

El analista político manifestó que los medios de comunicación deben tener un límite a sus pretensiones políticas y deben cimentar su trabajo en la ética y el respeto a la verdad.

"Los medios de comunicación no pueden estar al servicio de poderosos grupos económicos y sociales, no pueden estar al servicio de los intereses de sus propietarios, porque en el momento en el que actúen de esa manera, dejan de ser lo que tienen que ser: expresión de la libertad", recalcó.

El periodista señaló a su vez que al funcionar con intereses partidistas, los medios "dejan de ser espacio para el debate y la crítica responsable" y se hacen eco de infamias y campañas internacionales para desprestigiar a un país o dirigente político.

"Se trata de un periodismo de albañal que en principio agrede a personas, pero que sus metas son acabar con las instituciones y provocar la ruptura del orden constitucional", aseguró.