La jueza 2ª de Instrucción en lo Penal, Julia Parra, ordenó este miércoles la detención domiciliaria del ex viceministro de Régimen Interior de Bolivia, Gustavo Torrico, y la detención preventiva del alemán Dirk Schmidt en el penal de Palmasola, en el caso de presunta estafa a menonitas.

La audiencia cautelar de este caso se realizó en el Palacio de Justicia. En este caso hay otros dos acusados: el teniente Christian Sánchez, para quien la jueza ordenó que firme un libro de asistencia; y Luis Prado, quien se excusó de asistir a la cita judicial con el argumento de que lo convocaron a destiempo.

A los cuatro procesados se les acusa de haber cometido los delitos de organización criminal, nombramientos ilegales, uso indebido de influencias, de bienes y servicios públicos; y por la supuesta extorsión a menonitas que residen en Bolivia, principalmente en el departamento de Santa Cruz.

Red. En el gobierno se dijo que Torrico y Schmidt formaban parte de una red que pretendía extorsionar a menonitas para regularizar su situación migratoria en el país. En la audiencia de este miércoles, el Ministerio Público, representado por el fiscal Franz Contreras, pidió la “reclusión preventiva de todos los imputados”.

El alemán fue traído desde Santa Cruz el domingo, por orden de un juez, bajo estrictas medidas de seguridad, para que esté presente en su audiencia que debió realizarse el lunes, pero que se pospuso hasta ayer, luego que la defensa de Schmidt, el abogado Alberto Morales, recusara al juez Carlos Guerrero argumentando favorecimiento al gobierno.

Al finalizar la lectura de las medidas cautelares, Schmidt -quien había acusado malestar físico por la altura de la sede de gobierno- dijo que apelaría la decisión de la jueza, ya que “quiero demostrar mi inocencia” en el caso. El alemán fue sacado del juzgado bajo una fuerte presencia policial que lo condujo a celdas judiciales para que este jueves sea devuelto a Palmasola.

Defensa. Entretanto, el ex viceministro Gustavo Torrico dijo que acataría la decisión de la jueza, “aunque no era lo que esperaba”, pero iba a colaborar con la investigación “para desvirtuar la acusación molesta de organización criminal que pesa sobre mí”, sindicación “que no pudo ser demostrada por la Fiscalía”, dijo.

Señaló que no iba a reclamar por la decisión de la jueza, sino que va a apoyar el proceso como tal. En tono jocoso, comentó que “voy a apelar a los Satucos (grupo político del MAS) para que empiecen a hacer una ‘vaca’ (recaudación) para pagar mi fianza”.

Lamentó que se haya involucrado al teniente Sánchez en este caso. “Si había un hecho político y la cabeza que iba a rodar era la mía, no debieron involucrar al oficial. Ellos cumplen órdenes nada más”, sostuvo.

“Imagínense que hubiese tenido que hacer un proceso al capitán, al que el ministro (Sacha Llorenti) le ordenó que detenga a Francisco Pacho Cortez en Cochabamba, sin ninguna orden de autorización. ¿Acaso ese capitán va a perder su puesto? Pero ahora, el teniente va a perder su carrera. Es una lástima”, concluyó.