La Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias (WAN-IFRA) mostró su preocupación este miércoles por el reciente veto presidencial al Código de la Democracia donde se restringen a los medios de comunicación para la publicación de material positivo o negativo sobre los candidatos políticos en el periodo previo a las elecciones que tendrá lugar el 20 de enero del 2013.

Los cambios entrarán en vigencia el 4 de febrero.

WAN-IFRA cita las declaraciones de la organización de libertad de prensa Fundamedios que ha condenado la nueva ley, diciendo que esta “representa la imposición de la censura sobre el contenido de los medios de comunicación” y que “la legislación que entrará en vigor contiene un lenguaje ambiguo que supedita el trabajo periodístico a la discreción de la Asamblea”.

La redacción de la reforma es lo suficientemente vaga, asegura el organismo y cita lo señalado por Diego Cornejo, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (Aedep), “que cualquier cosa podría interpretarse como un inaceptable mensaje”.

Rodrigo Bonilla Hastings, director de las Misiones de la Libertad de Prensa de la WAN-IFRA, ha condenado la ley, comentando que “restringir a los medios de comunicación en su contenido durante una campaña electoral es abiertamente un ataque a la libertad de prensa”.

Además de que la legislación es parte de una estrategia continua del presidente Rafael Correa para “tratar de tomar el control del debate público”.

En septiembre del 2010 el Comité para la Protección de los Periodistas, el Grupo Andino de Libertad de Información y Fundamedios publicaron un informe conjunto señalando un preocupante deterioro de la libertad de expresión en el Ecuador en los últimos cinco años.

Bonilla Hastings refiere que desde que el presidente Correa llegó al poder, la libertad de prensa se ha deteriorado en el Ecuador: a través de leyes de difamación penal que castigan a los periodistas críticos y emiten desproporcionados daños y perjuicios; a través de leyes que tratan de tomar el control del contenido de los medios de comunicación; a través de la denigración sistemática a la prensa realizada; y, a través del control de medios de comunicación para crear una plataforma de noticias a favor del gobierno.

En noviembre pasado, Bonilla Hastings participó en una misión de la WAN en Ecuador, que concluyó que existe en este país “una creciente polarización y un clima de hostilidad entre los profesionales de los medios de comunicación y entre la sociedad en su conjunto”.