Brasilia. El gobierno del Distrito Federal de Brasil anunció este martes que mañana miércoles montará un amplio operativo de seguridad en la Explanada de los Ministerios en Brasilia para evitar enfrentamientos de manifestantes a favor y en contra del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010).

El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil juzgará la tarde de este miércoles el pedido de habeas corpus preventivo presentado por la defensa del ex mandatario, para que no pueda ser preso antes de que se agoten los recursos de apelación en la causa por la que fue condenado a 12 años y un mes de prisión.

Organizaciones políticas y sindicales partidarias del ex presidente, así como grupos en contra, han anunciado movilizaciones masivas frente a la sede del STF en la capital brasileña.

Las autoridades han difundido que el esquema de seguridad no permitirá que los manifestantes se aproximen al edificio de la Corte Suprema, ubicado en la Plaza de los Tres Poderes, detrás del Congreso Nacional.  

La defensa del ex mandatario busca evitar la ejecución provisional de la pena que le atribuyó haber recibido supuestamente un departamento de una empresa constructora beneficiada en contratos con la petrolera estatal Petrobras.

Las manifestaciones quedarán limitadas a la Alameda de las Banderas, frente al Congreso, al tiempo que globos y muñecos inflables no podrán ser introducidos en la Explanada.

A raíz de lo ocurrido durante la votación del "impeachment" (juicio político) contra la entonces presidenta Dilma Rousseff el 31 de agosto de 2016, habrá una división entre los manifestantes favorables y contrarios.

Esta división se realizará por medio de un corredor policial ostensible y rejas de 1,2 metros de altura.

Los contrarios a la concesión del habeas corpus deberán quedar a la derecha de la Explanada, concentrándose en el Museo Nacional, mientras que los favorables a la decisión quedarán a la izquierda, a partir del Teatro Nacional.

De acuerdo con el gobierno del Distrito Federal, las fuerzas de seguridad harán cambios en el tránsito de la ciudad "para garantizar la seguridad de los manifestantes".

La defensa del ex mandatario busca evitar la ejecución provisional de la pena que le atribuyó haber recibido supuestamente un departamento de una empresa constructora beneficiada en contratos con la petrolera estatal Petrobras.

El proceso ocurre en el ámbito de la operación "Lava Jato" (lavadero), y es considerado clave para el desarrollo de la campaña electoral de este año.

Los abogados de Lula da Silva afirman que el ex presidente no puede ser preso hasta que no sean agotados todos los recursos de apelación, tal como define la Constitución brasileña.

La Corte Suprema admitió el año pasado que condenados en segunda instancia podían ser presos para cumplir las condenas antes de que se agotaran las apelaciones.

De acuerdo con analistas, la Corte se encuentra dividida sobre el pedido de habeas corpus, por lo que la definición debe ocurrir por un estrecho margen.

Lula encabeza las intenciones de voto en todos los escenarios posibles y vencería a sus adversarios con una amplia ventaja en una segunda vuelta electoral, según sondeos.