Managua. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo este sábado que su gobierno está abierto a que se modifique una polémica reforma al sistema de seguridad social, la cual detonó violentas manifestaciones en el país que han dejado varios muertos y decenas de heridos.

Nicaragüenses han estado protestando desde este miércoles contra los cambios, que elevarán el aporte de los trabajadores y empleadores y reducirán las futuras pensiones, desatando una de las mayores crisis en la administración de Ortega.

El mandatario dijo este sábado que, según lo programado, la reforma entrará en vigor el 1 de julio, por lo que hay tiempo para realizar una mesa de diálogo que fue convocada por el sector privado y a la que asistirán delegados del gobierno.

"Hay que ver qué ajuste se le puede hacer a este decreto o si hay que hacer uno nuevo (...) lo importante es que logremos sacar ese acuerdo por consenso", dijo en un mensaje. "Ojalá se encuentre una mejor forma de aplicar ese ajuste", agregó.

En calles de Managua y otras localidades se registraron este sábado en la tarde y noche disturbios y choques entre manifestantes y policías, luego de que en la mañana había prevalecido cierta calma.

No obstante, el principal organismo empresarial, COSEP, emitió un comunicado después diciendo que no podía entablar conversaciones hasta que el gobierno pusiera fin a la represión policial, liberara a personas que fueron detenidas por protestar pacíficamente y restablecer la libertad de expresión sin restricciones.

"Urgimos al gobierno a crear estas condiciones en forma inmediata para evitar más derramamiento de sangre", dijo COSEP.

En calles de Managua y otras localidades se registraron este sábado en la tarde y noche disturbios y choques entre manifestantes y policías, luego de que en la mañana había prevalecido cierta calma en la capital, dijeron testigos de Reuters.

La Cruz Roja dijo que al menos seis personas han muerto en las violentas manifestaciones; cinco en Managua, y una más en el municipio de Tipitapa, al noreste de la capital. Hasta este viernes en la noche la Cruz Roja había registrado tres decesos.

"La mayoría han sido muertes por arma de fuego", afirmó Lissett Guido, portavoz de la Cruz Roja Nicaragüense.

 

Medios locales han informado de al menos 25 personas muertas, 67 heridas, 43 desaparecidas y 20 detenidas por la Policía en los cinco días de protestas.

La Cruz Roja dijo que no podía confirmar informes de medios locales, ya que de haber más fallecimientos pudieron haber ocurrido en áreas en las que no ha tenido acceso.

Según la vicepresidenta Rosario Murillo, esposa de Ortega, fallecieron "casi 10" personas entre este jueves y viernes.

La Cruz Roja dijo que ha atendido a más de 300 personas heridas. La policía antidisturbios ha utilizado gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar las protestas. Unos 30 policías han resultado heridos por choques con los manifestantes, dijo el gobierno.

Al menos tres estaciones de televisión locales que transmitían las manifestaciones en vivo han tenido sus señales abruptamente cortadas.

Guido dijo que este viernes en la noche voluntarios de la Cruz Roja tuvieron que suspender por algunas horas la atención a los heridos ya que voluntarios y ambulancias recibieron agresiones con piedras de personas que se manifestaban en las calles.

La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos expresó en un comunicado su preocupación por la violencia y ha pedido a las autoridades nicaragüenses que detengan los ataques contra los manifestantes y medios de comunicación.