Ajdabiyah, Libia. La OTAN acusó este miércoles al líder libio Muammar Gaddafi de usar escudos humanos para frustrar los ataques aéreos contra sus fuerzas, mientras los rebeldes molestos por la supuesta falta de acción occidental intentaban avanzar hacia Trípoli.

Desde su bastión del oriente de Libia, los rebeldes mal entrenados lanzaron una contraofensiva para intentar recuperar el terreno perdido en su apresurada retirada ante el superior poder de fuego de Gaddafi.

Fuertes combates fueron reportados al oeste de Ajdabiyah, donde ambos bandos trataban destrabar la estancada guerra civil en la nación petrolera.

Mohamed el-Masrafy, miembro de una unidad rebelde de fuerzas especiales, dijo que los enfrentamientos estallaron a las 0600 hora local (04:00 GMT) después de que las tropas del Gobierno recibieran nuevos suministros de munición y avanzaran rumbo al este hacia el puerto petrolero de Brega, a 80 kilómetros de Ajdabiyah.

La OTAN restó importancia a las quejas de los rebeldes de que una disminución de los ataques aéreos.

Carmen Romero, portavoz de la OTAN en Bruselas, dijo que "el ritmo de nuestras operaciones continúa inalterado. La ambición y la posición de nuestros ataques no ha cambiado".

La portavoz dijo que la OTAN continúa centrada en aliviar el cerco a Misrata, un enclave rebelde en el occidente de Libia, pero reconoció que las tropas de Gaddafi han resultado ser un blanco difícil.

"La situación en el terreno cambia constantemente. Las fuerzas de Gaddafi están cambiando de táctica, usando vehículos civiles, escondiendo sus tanques en ciudades como Misrata y usando escudos humanos para esconderse detrás de ellos", dijo Romero a periodistas.

La portavoz reiteró que los ataques aéreos occidentales habían destruido hasta ahora un 30 por ciento de la capacidad militar de Gaddafi.

Los ataques occidentales ha creado un relativo equilibrio en Libia, evitando que las fuerzas de Gaddafi aplastaran a los rebeldes y dominaran la región oriental del país, pero no han sido lo suficientemente contundentes para permitir que los insurgentes avancen a lo largo de la costa del Mediterráneo hasta la capital, Trípoli.

No es retirada total. Masrafy dijo a Reuters que el frente estaba a 20 kilómetros al este de Brega, escenario de una batalla desde hace una semana. Los ataques constantes del Gobierno hicieron retroceder el martes a los rebeldes hacia Ajdabiyah, puerta de entrada al bastión rebelde de Bengasi.

El repliegue del martes "no fue una retirada total" dijo Hossam Ahmed, un desertor del Ejército de Gaddafi, mientras camionetas cargadas con ametralladoras y lanzagranadas se dirigían hacia el oeste.

Varios familias que huían de los combates en automóviles cargados con sus pertenencias pasaban en dirección contraria.

Los periodistas tenían prohibido el miércoles dirigirse al oeste desde Ajdabiyah, lo que dificultaba la verificación de los combates.

Como otros rebeldes, Ahmed expresó su frustración por la estrategia dubitativa de la OTAN. "No ha habido ataques aéreos. Escuchamos el sonido, pero no bombardean nada".

El ministro de Exteriores francés, Alain Juppé, dijo que las operaciones de la OTAN corrían el riesgo de "estancarse" porque las fuerzas de Gaddafi se colocan frecuentemente cerca de civiles como protección táctica contra los ataques.

Juppé dijo a la emisora de radio France Info que abordaría el asunto pronto con la dirección de la OTAN, y añadió que la terrible situación de Misrata "no podía continuar".

Los ataques aéreos están golpeando la infraestructuras militar de Gaddafi, pero sólo para proteger a los civiles, no para dar cobertura área a los rebeldes. La OTAN impuso una zona de exclusión aérea y un embargo de armas por mandato de Naciones Unidas.

Abdel Fatah Yunes, jefe de las fuerzas rebeldes en el bastión oriental de Bengasi, acusó a la OTAN de ser demasiado lenta a la hora de ordenar los ataques y eso está permitiendo a las fuerzas de Gaddafi masacrar a la población en Misrata.

Turquía, mientras tanto, continuaba trabajando para lograr un cese al fuego.

El ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu se reunió el martes en Qatar con el líder opositor libio Mahmoud Jebril tras conversar con un enviado de Gaddafi.

"Escuchamos sus visiones sobre un posible cese al fuego. Estamos si puede haber un entendimiento con Trípoli", dijo un diplomático turco a Reuters.