Kabul. Las fuerzas extranjeras que luchan en Afganistán se han vuelto más precisas en sus allanamientos nocturnos en hogares, pero han aumentado el número y el alcance de las controvertidas operaciones que afectan a civiles, según un reporte publicado el lunes.

Las tropas lideradas por la OTAN mejoraron el modo en que seleccionan blancos y dicen que ahora logran su objetivo en cuatro de cada cinco misiones. Al mismo tiempo, han aumentado la base de personas que persiguen, de acuerdo al reporte de la Open Society Foundations y la Oficina de Coordinación.

Los afganos difusamente vinculados con insurgentes aparentemente se han convertido en objetivos -incluyendo aquellos que suministran comida y refugio, a veces bajo coacción- además de aquellos que son militantes o comandantes activos dentro de grupos insurgentes.

También existen operaciones a gran escala que apuntan a muchos hogares o incluso pueblos enteros, con decenas de hombres o niños detenidos durante horas o días. Aunque no todos son designados como allanamientos nocturnos por el Ejército, el momento en que son realizados implica que son percibidos como tales.

El reporte advirtió que la ampliación de los objetivos y las detenciones masivas podrían estar violando la ley internacional.

"Aunque las mejoras de inteligencia han reducido el número de allanamientos nocturnos dirigidos contra civiles por error, la mayor cantidad y el alcance más amplio de las operaciones coloca a más civiles en riesgo que los previos operativos fallidos", agregó.

"Los actuales patrones de detención sugieren que muchos allanamientos nocturnos podrían estar fuertemente (sino principalmente) motivados por información de inteligencia", dijo el reporte, basado en un año de investigación.

El informe reconoce que los civiles pueden ser interrogados acerca de actividades insurgentes, pero advierte que esto debería realizarse dentro del marco de la ley.

La Fuerza Internacional para la Asistencia en Seguridad de la OTAN dio la bienvenida a las conclusiones del reporte y dijo que estudiaría sus recomendaciones para implementar todo aquello que pueda mejorar las operaciones, aunque las defendió como una herramienta importante.

"Las operaciones nocturnas son un método efectivo para mantener la presión contra el enemigo mientras se minimiza el riesgo para los civiles inocentes", indicó el portavoz Jimmie Cummings, agregando que representan sólo el 1 por ciento de las víctimas civiles causadas por la coalición y que el 85 por ciento terminó sin disparar una sola bala.