Como corolario de las cuatro marchas por los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, manifestantes afirmaron en el Zócalo que no habrá elecciones en Guerrero, pues “ningún partido representa al pueblo”.

A cuatro meses de los hechos ocurridos en Iguala, el vocero de los padres, Felipe de la Cruz, agregó que “votar es votar por el crimen organizado. En Guerrero no habrá votaciones. Y el pueblo será quien gobierne”.

Las arterias viales se desquiciaron por más de diez horas en las concentraciones, mítines y marchas que se dieron sobre la Calzada Ignacio Zaragoza, de Tlalpan, Insurgentes y de Paseo de la Reforma.

Todo comenzó desde las 10:00 horas como se había anunciado, el primer contingente en comenzar a marchar fue el que se concentró en las inmediaciones de la estación del Metro Zaragoza. Eran tres mil manifestantes, conforme a estimaciones de la policía capitalina.

A las 11:40 horas ese mismo grupo llegaba a los diez mil participantes, conforme a reportes del Gobierno del DF. Los grupos de manifestantes fueron de menos a más en los puntos, pero en total sumaron 15 mil.

Una de las avenidas más afectada fue Calzada de Tlalpan, donde cerca de las 13:50 horas, el grupo de dos mil manifestantes realizó un alto frente a la estación del Metro Villa de Cortés.

El mayor número de los tres mil 500 policías que destinó la Secretaría de Seguridad Pública del DF para resguardar y evitar actos violentos se concentró en las inmediaciones de la Cámara de Diputados; ahí cerca de mil agentes, la mayoría del agrupamiento de granaderos, cerró el paso sobre Sidar y Rovirosa.

No obstante, sobre Emiliano Zapata, frente a la puerta número 1 del Palacio Legislativo, la presencia policial fue nula para permitir un mitin y después un descanso y comida que se prolongó hasta las 16:00 horas.

El sol quizá hizo estragos, porque de los diez mil pasaron a los dos mil los que se enfilaron de nuevo para ir al Zócalo.

Minutos más tarde en otras latitudes, sobre el Paseo de la Reforma el padre Alejandro Solalinde acompañado de curas, religiosas y sacristanes se sumó a la manifestación.

Las movilizaciones terminaron al filo de las 20:00 en un mitin donde nueve oradores, la mayoría padres de familia de los desaparecidos, insistieron en que los normalistas deben aparecer con viva y llamaron a no realizar en Guerrero los comicios de junio.

Los padres de familia insistieron que cada día 26 de cada mes, mientras sus hijos no aparezcan con vida, saldrán a marchar.

Vidulfo demanda claridad. A pesar de que hay una investigación en curso, y más de 90 detenidos, aún no hay nada claro sobre el paradero de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos hace ya cuatro meses, y que lleve al esclarecimiento del caso, con pruebas científicas irrefutables, advirtió el abogado del Centro de Defensa de los Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Vidulfo Rosales.

El también representante de los padres de los estudiantes desaparecidos en Iguala, Guerrero, reconoció que “hay una investigación, pero en cuanto a los indicios claros y objetivos, de dónde se puedan encontrar los estudiantes desaparecidos, todavía hay un largo trecho para completar esta investigación”.

“A pesar de que hay muchos detenidos, hasta este momento solamente cuatro de ellos presentan indicios de qué pudo haber pasado con los estudiantes”.

Sin embargo, agregó, “esos indicios no están robustecidos por otras pruebas, ni siquiera testimoniales, de terceras personas que estén afirmando eso”.

“Es la pura aseveración de los testigos y menos aún pues la existencia de prueba científica”, lo que genera dudas e incertidumbre entre los padres de los normalistas desaparecidos, por lo que insistió en llamar a las autoridades a abrir otras dos líneas de investigación, una contra el Ejército mexicano y otra contra el exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, y el exprocurador estatal Iñaky Blanco para “esclarecer a cabalidad estos hechos y que permitan ofrecer verdad a los padres”.

“En menos medida contra el Ejército mexicano, pero sí hay elementos que hacen necesario el poder indagar”.

Sobre la petición de la comparecencia del exgobernador Aguirre, el abogado afirmó que “entre las autoridades no hay reticencias, pero en cuanto a que el Ejército haga lo mismo, el gobierno mexicano sí presenta muchas reticencias”.

“Ellos dicen que no hay por ahora los elementos suficientes para abrir estas líneas de investigación”.

Chilpancingo, ¡sin marchas!. A pesar de que esperaban manifestaciones en la capital del estado por cumplirse ayer cuatro meses de la desaparición de normalistas, en Chilpancingo todo está tranquilo, solamente un grupo de Antorcha Campesina llegó a pedir se cumpla la ayuda ofrecida por Ángel Aguirre, en meses pasados.

El grupo de Antorcha Campesina, unas 300 personas, llegaron hasta las puertas de Palacio de Gobierno para exigir que se cumpla la entrega de proyectos productivos, pavimentación de calles en diferentes comunidades y la rehabilitación de caminos y puentes.

José Juan Bautista Hernández fue recibido por el secretario general de Gobierno para revisar los acuerdos que el gobierno del estado anterior estableció con esa organización y ver la manera de cumplir lo acordado.

En el Palacio de Gobierno y en el Congreso del Estado todas las oficinas trabajaron de manera normal, sin que se presentara ningún incidente.

En el zócalo de Chilpancingo, los maestros de la CETEG colocaron las camionetas que han robado al gobierno del estado en las entradas del zócalo.

Por otra parte, provenientes del Distrito Federal, a bordo de 26 autobuses arribaron a la aeropista de Chilpancingo, 630 elementos de la Policía Federal.