El papa Francisco formuló un llamado a la defensa de la "Madre Tierra" y afirmó que la próxima Cumbre COP 20 a realizarse en Perú y la que se realizará el 2015 en Francia constituyen un "desafío para cuidar el planeta".

La Conferencia de Partes 20 (COP por sus siglas en inglés) se realizará en Lima del 1 al 12 de diciembre en la sede del Cuartel General del Ejército en el limeño distrito de San Borja.

En un discurso ante los asistentes a la Segunda Conferencia Internacional sobre la Nutrición en Roma, el papa Francisco recordó una frase de un anciano argentino compatriota suyo respecto a que "Dios siempre perdona, los hombres a veces y la tierra nunca".

"Ninguna forma de presión política o económica que se sirva de la disponibilidad de alimentos puede ser aceptable", dijo el papa ante los representantes de más de 170 países, organizaciones intergubernamentales, miembros de la sociedad civil, empresas privadas y otros sectores.

A la comunidad mundial reunida para debatir sobre los desafíos nutricionales del siglo XXI, a pedido de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), Francisco invitó "a cuidar la hermana y madre Tierra para que no responda con la destrucción".

El papa latinoamericano, quien conoce de cerca los problemas del hambre y de la naturaleza, instó también a los asistentes a la cumbre a "no dejar que se elimine del diccionario la palabra solidaridad".

"Tenemos la sospecha de que queremos sacar del diccionario la solidaridad", comentó.

La Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición, organizada 22 años después de la primera reunión en 1992, se concluirá el viernes tras tres días de debates.

Los asistentes aprobaron el miércoles la Declaración de Roma sobre la Nutrición, en la que los países y organizaciones se comprometen a respetar importantes puntos y estrategias para combatir la desnutrición y mejorar la calidad de los alimentos bajo el lema "Mejor nutrición, mejor vida", detalló la agencia AFP:

La cumbre fue convocada debido a que la economía mundial, los sistemas alimentarios y el estado nutricional de la población han cambiado significativamente desde la primera conferencia de 1992, subrayaron los organizadores.

Unas 2.000 millones de personas, aproximadamente un tercio de la población del mundo en desarrollo, sufren carencia de alimentos y 805 millones de personas siguen pasando hambre, según datos de la FAO.