Roma. El Papa Benedicto XVI pidió perseverancia frente a una crisis económica que ha provocado dificultades y un creciente desempleo en toda Europa, en medio de su procesión de Viernes Santo alrededor del Coliseo de Roma para recordar el martirio y crucifixión de Cristo.

El pontífice alemán, quien cumple 85 años este mes, habló ante miles de personas que sostenían velas en la tradicional procesión del Vía Crucis y lo escucharon reflexionar sobre la unidad de la familia, el divorcio, el aborto y la infidelidad.

Familias de Italia, Irlanda, Burkina Faso y Perú se turnaron para cargar la cruz, en torno a la antigua estructura asociada a los primeros mártires cristianos, en uno de los principales servicios antes de la Semana Santa, uno de los eventos más importantes para el Cristianismo.

"La situación de muchas familias ha empeorado por la amenaza del desempleo y otros efectos negativos de la crisis económica", dijo el Pontífice.

"En momentos de problemas, cuando nuestras familias deben enfrentar el dolor y la adversidad, miremos a la cruz de Cristo. Allí podemos encontrar el coraje y la fortaleza para seguir adelante", agregó.

La crisis económica ha llevado a un aumento de la pobreza y las penurias en Europa, y países como Grecia e Italia han visto una serie de suicidios en las últimas semanas relacionados con problemas financieros como el desempleo y la bancarrota de empresas.

Luciendo un atuendo rojo, el líder católico escuchó 14 meditaciones escritas por la pareja de Danilo y Anna Maria Zanzucchi, fundadores de un movimiento cristiano que enfatiza la unidad y el compromiso dentro de la familia.

La procesión fue el segundo evento de Viernes Santo para el obispo de Roma. También presidió una misa en la Basílica de San Pedro para conmemorar una de las jornadas más solemnes del calendario cristiano.

El jueves, el Papa reiteró la prohibición de la Iglesia Católica al sacerdocio femenino y advirtió que no toleraría la desobediencia de los clérigos ante las enseñanzas fundamentales.

Benedicto, quien lucía cansado durante los servicios del viernes, regresó la semana pasada de un viaje a México y Cuba.

El Papa liderará la misa de Vigilia Pascual el sábado y ofrecerá su bendición "Urbi et Orbi" (para la ciudad y el mundo) el domingo.