Atenas. Los líderes políticos griegos retomaron este jueves la búsqueda de un acuerdo para nombrar a un nuevo primer ministro tras el colapso de un pacto previo, con un ex vicepresidente del Banco Central Europeo emergiendo una vez más como el favorito para el puesto.

Lucas Papademos llegó al palacio presidencial para desarrollar conversaciones con el saliente primer ministro George Papandreou, el líder de la oposición Antonis Samaras y el máximo dirigente de un partido menor.

Las bolsa griega reaccionó con una suba a la posibilidad de que Papademos, una figura respetada en las capitales europeas, pudiera encabezar un Gobierno interino que estará en el poder hasta que se convoque a elecciones anticipadas.

"Nunca estuvo involucrado en la política. Sabe lo que hay que hacer", dijo Thanos Papasavvas, jefe de Investec Asset Management en Londres.

Pero en un signo de los serios problemas que cualquier primer ministro deberá afrontar, el servicio de estadísticas Elstat reportó que el desempleo escaló a un récord de 18,4% en agosto -en el momento de máximo flujo turístico, cuando la tasa usualmente baja-, desde el 16,5% en julio.

Grecia se quedará sin dinero en diciembre a menos que el nuevo gobierno acceda a financiación de emergencia con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), los únicos prestamistas que le quedan, incluyendo un plan de rescate de 130.000 millones de euros (US$180.000 millones).

Papandreou y los otros líderes se mostraron confiados de cara a un cuarto día de conversaciones sobre la coalición que debe asegurarse ayuda financiera antes de que Grecia se quede sin fondos en un mes.

"Esta es la tercera vez que vengo por el mismo tema. Espero que sea la última", dijo a periodistas el líder conservador Antonis Samaras en camino a la reunión.

El colapso a última hora del miércoles de un acuerdo para nombrar al líder del Parlamento como primer ministro revivió las posibilidades de que Papademos finalmente sea elegido para ocupar el puesto.

Además de alcanzar un acuerdo parlamentario para el rescate decidido por la Unión Europea, la coalición debe aprobar el presupuesto del 2012 y asegurarse los 8.000 millones de euros de la última parte del plan original de rescate para Grecia para evitar que el país caiga en la bancarrota cuando tenga los vencimientos de deuda en diciembre.

Los griegos temen que si la situación política no se resuelve, esto llevará al país a un futuro difícil fuera de la zona euro.

Papandreou dijo este miércoles que le estaba entregando el poder a una coalición, que no existe por el colapso de las negociaciones, y luego no pudo imponer al líder del Parlamento Filippos Petsalnikos como primer ministro.

En un día que fue extraño y caótico, incluso por los estándares políticos griegos, Papandreou le deseó buena suerte a su sucesor y se reunió con el presidente, pero todo eso sólo para que quedara al descubierto que no había acuerdo sobre quién lo sucederá debido a disputas entre los partidos políticos.

Los griegos y los prestamistas internacionales han visto con espanto desde el lunes las peleas de los líderes políticos en torno a una reducida lista de candidatos creíbles para liderar la coalición luego de que Papandreou anunció que iba a renunciar.

Grecia se quedará sin dinero en diciembre a menos que el nuevo gobierno acceda a financiación de emergencia con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), los únicos prestamistas que le quedan, incluyendo un plan de rescate de 130.000 millones de euros (US$180.000 millones).