Guatemala ha dado un "ejemplo" con la condena de 80 años de cárcel al ex dictador José Efraín Ríos Montt por genocidio y delitos contra la humanidad, afirmó este domingo el obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez.

"Guatemala nos ha dado este ejemplo" que ojalá sirva para que otros países que sufrieron conflictos encuentren el camino de "la verdad y la justicia", declaró Rosa Chávez en la rueda de prensa dominical tras la misa en la catedral de San Salvador.

Un tribunal guatemalteco condenó el viernes a Ríos Montt a 80 años de prisión tras declararlo culpable de genocidio y delitos contra la humanidad durante su régimen de facto, entre 1982 y 1983.

"Guatemala tomó esta decisión, sus tribunales; quiera Dios que sea para que todos vayamos encontrando el camino correcto hacia una sociedad (...) reconciliada", subrayó el obispo salvadoreño.

Rosa Chávez consideró que la condena a Ríos Montt "por supuesto que sí" constituye un mensaje para la justicia de El Salvador y otros países.

"Quiera Dios que esta noticia fortalezca las dinámicas en todos los países donde ha habido guerra o violencia en forma brutal, para que busquemos caminos que pasen por la verdad y la justicia, para que haya una verdadera reconciliación", aseveró.

Sin embargo, el prelado advirtió de que la búsqueda de justicia "supone toda una pedagogía porque esto puede exacerbar los ánimos en lugar de calmarlos", por lo que se requiere "sabiduría y prudencia".

"Pero el camino pasa por allí (...), verdad y justicia son presupuestos del perdón", y por eso el caso de Ríos Montt "puede ser favorable y positivo para la dinámica regional", reafirmó.

Rosa Chávez comentó que en "América Central hay una tendencia a negar a la víctima sus derechos, una tendencia a olvidar, a perder la memoria".

Afirmó que "la iglesia en eso es categórica: no se puede llegar al perdón y a la reconciliación sin que se pase por el momento de la verdad y de la justicia".

Ríos Montt fue juzgado y declarado culpable por las matanzas de 1.771 indígenas ixiles en el departamento noroccidental de Quiché durante su régimen, con lo que se convirtió en el primer exjefe de Estado centroamericano en ser condenado por genocidio.

En El Salvador aún siguen en la impunidad muchas violaciones cometidas durante la guerra civil (1980-1992), que dejó 75.000 muertos, 8.000 desaparecidos y 12.000 lisiados, según datos oficiales.

Marcha de familiares de ex militares. Un puñado de familiares de militares se manifestaron este domingo en apoyo al general retirado José Efraín Ríos Montt, condenado el pasado viernes a 80 años de prisión por genocidio y crímenes de lesa humanidad en Guatemala.

El pequeño grupo llegó a las afueras del Cuartel de Matamoros, en la capital, a donde el exdictador (1982-1983), fue enviado luego de ser sentenciado por el Tribunal Primero A de Mayor Riesgo hace tres días.

En escuetas declaraciones a periodistas, y sin identificarse, algunos de los participantes se limitaron a decir que la manifestación era en apoyo a Ríos Montt.

Las personas, que portaron algunas banderas de Guatemala, dijeron ser familiares de los militares que prestaron servicio durante el régimen del general retirado, que en la actualidad tiene 87 años de edad.

El ex jefe de Estado fue declarado culpable de ser el autor de la matanza de 1.771 indígenas ixiles del departamento noroccidental de Quiché, por un tribunal que le condenó a 50 años de cárcel por genocidio y a 30 por delitos contra deberes de la humanidad, como la legislación guatemalteca tipifica los crímenes de lesa humanidad.

En el mismo juicio, que se inició el 19 de marzo pasado, salió absuelto el antiguo director de Inteligencia Militar, el general retirado José Mauricio Rodríguez.

El próximo 17 de mayo, el Tribunal tiene previsto leer de forma completa la sentencia y a partir de ese fecha, los defensores de Ríos Montt tendrán un plazo de 10 días para apelar la condena.

Los abogados defensores, entre ellos Francisco García, han anunciado que estudian la sentencia y que en los próximos días van a presentar los recursos legales para revertirla.