Asunción. Aliados del presidente paraguayo Fernando Lugo entregaron este lunes al Congreso miles de firmas que apoyan una enmienda constitucional que permita la reelección, encendiendo un caldeado debate tanto en las filas de la coalición de gobierno como de la oposición.

Aunque el mandatario socialista ha dicho varias veces que no aspira a la reelección, prohibida en el país bajo la Constitución de 1992, sus seguidores recolectaron cerca de 90.000 rúbricas en respaldo a la iniciativa y salieron a las calles a manifestar en su apoyo.

El senador oficialista Carlos Filizzola entregó la documentación al titular del Congreso, Oscar González Daher, quien prometió llevar adelante "los trámites de rigor".

A las afueras de la sede parlamentaria, unas 5.000 personas se manifestaban con carteles de "Sí a la enmienda" y "Sí a la reelección".

El proyecto trae recuerdos a una parte de la población que vivió bajo la férrea dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-1989), quien durante su gobierno de 35 años enmendó la carta magna para permitir su reelección en forma indefinida.

Otros lo ven como la materialización de un plan implementado antes por presidentes de izquierda de la región como Hugo Chávez en Venezuela o Rafael Correa en Ecuador, para continuar en el cargo.

Los colaboradores de Lugo aseguran que lo único que buscan es dar continuidad al proceso de cambio iniciado por el ex obispo católico, que acabó con más de seis décadas de gobierno del conservador Partido Colorado con la promesa de dar prioridad a los pobres.

"Con firmeza en nuestras convicciones e ideales decimos que no queremos que se detenga el cambio que empezó (en las elecciones de) el 20 de abril (del 2008). Queremos que este cambio continúe y que el presidente Lugo esté habilitado en el 2013 para ser nuevamente candidato", dijo Filizzola.

Reelección debate. La posibilidad de que Lugo tenga luz verde para ser reelecto encendió un debate político no visto en sus casi tres años de Gobierno, con el ala izquierdista de la coalición dividida y la mayoría de los conservadores rechazándolo.

"Es peligroso el proceso de que acá comiencen a seguir proyectos como el de Hugo Chávez", dijo días atrás el vicepresidente Federico Franco, quien mantiene una tensa relación con Lugo, consultado sobre la enmienda.

Aunque Lugo ha dicho que no aspira a gobernar por otros cinco años, analistas ven al rápido avance de la campaña a favor de la enmienda y la reciente destitución de dos ministros de alto perfil -con aspiraciones a la presidencia y que públicamente rechazaron la reelección- como una muestra de interés de su parte.

Sondeos de opinión divulgados recientemente revelaron que más del 65% de los consultados se opone a la reelección de Lugo, quien asumió en agosto del 2008 con una alta popularidad que ahora ronda un 50%.

Los promotores de la enmienda necesitarán sumar el apoyo de dos tercios las cámaras del Congreso -de mayoría opositora- para lograr su aprobación. Aunque los principales partidos aún no han fijado postura institucional respecto a la reelección, muchos dirigentes ya se expresaron en contra.

"El pensamiento de la mayoría está en contra de cualquier tipo de autoritarismo disfrazado de democracia", dijo el senador Miguel Carrizosa del pequeño partido opositor Patria Querida.