Lilian Samaniego reveló este lunes que fuentes calificadas, de mucha credibilidad, le alertaron sobre la existencia de un plan que involucraría al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), y que consta de tres pasos, según expuso. El primero, un ataque a una comisaría –que ya ocurrió–; segundo, ataque a una unidad militar, y tercero, “el secuestro y la desaparición física de la presidenta del Partido Colorado”.

Dijo que no podía dar más detalles, por precautelar a las personas “que con mucho coraje y patriotismo se acercaron a advertirme”.

Samaniego aseguró que una vez recibida la información, realizó un cruzamiento de datos con otras personas del alto mando militar, y estos no solo le confirmaron la información, sino le dieron más detalles.

“Comenzaron a darme mi itinerario diario, lugares que concurro, horarios de salida de mi casa. Uno de ellos me dijo que ha escuchado que soy una presa fácil, porque no tengo guardias”, significó.

Señaló que no entendía la razón por la que la eligieron a ella como víctima, a lo que le respondieron: “sos la figura más relevante del Partido Colorado; tu partido se prepara para retomar el poder y eso no se puede permitir”.

Dijo que claramente le manifestaron que el EPP tendría protección de gente del gobierno y personas vinculadas al narcotráfico.

Insistió en que en todo momento le manifestaron que su secuestro no será con fines extorsivos, sino políticos. “Quieren sembrar el caos político y social. Para eso se estuvieron preparando. La versión que tengo es que todo apunta a que no se realicen las elecciones del 2013”, acotó.

Samaniego aseguró que en un principio no quiso hacer pública la información, pero cedió a pedido de los sectores que la alertaron. “Me dijeron que la única forma de descomprimir es contando los hechos”, dijo.

La dirigente política responsabilizó al gobierno de la Alianza, de su seguridad. “Les responsabilizo de estos hechos a Fernando Lugo y Federico Franco”, manifestó.

Una de las fuentes de Samaniego, a quien nuestro diario tuvo acceso, reveló que días antes del ataque a la comisaría de Horqueta, en el Primer Cuerpo de Ejército de Concepción ya se manejaba la información. Allí también se habló del plan de ataque a una unidad militar.