La Paz. El canciller de Paraguay, Héctor Lacognata, señaló este miércoles que si bien Bolivia puede tramitar la revisión del refugio político otorgado en su país al gobernador suspendida de Tarija, Mario Cossío, este beneficio “está firme”, por lo que ve difícil que esta gestión pueda prosperar.

Así lo refirió luego de participar en la primera reunión anual del Consejo de Ministros con el presidente Fernando Lugo, que se realizó este martes en Mburuvicha Róga, que es la residencia del Jefe de Estado paraguayo.

La información fue difundida por el diario Última Hora, según el cual Lacognata explicó que si bien corresponde analizar una solicitud de Bolivia, “difícilmente” se podrá revertir la decisión que tomó la Coordinadora Nacional de Refugiados (Conare) que actúa independientemente del gobierno paraguayo. El canciller insistió en que si Bolivia está inconforme con el refugio al ex gobernador de Tarija aún queda una salida: “Bolivia tiene derecho de apelar el refugio de Cossío”.

De acuerdo con la agencia de noticias Efe, Lacognata señaló que “por el momento, el refugio está firme”, tras aclarar que “si Bolivia presenta documentación nueva (la) Conare se verá obligada a reunirse y discutir este tema como lo ha hecho en la primera instancia en forma soberana”.

Entretanto, dos parlamentarios de la oposición presentaron ayer ante la Fiscalía de Distrito de La Paz una denuncia contra el fiscal que hasta principios de este mes atendió el caso Cossío, Gilbert Muñoz; el fiscal de Distrito de Tarija, Rodrigo Antelo; y el senador del Movimiento Al Socialismo (MAS), Isaac Ávalos.

El diputado Adrián Oliva y el senador Luis Pedraza los acusan de la comisión de tres delitos: incumplimiento de deberes, uso indebido de influencias y uso indebido de bienes y servicios del Estado, por un incidente que se produjo el 13 de enero, cuando el fiscal Muñoz fue descubierto por los periodistas en las oficinas del senador Ávalos.

“Este hecho, más allá de una investigación interna en la Fiscalía General, amerita una investigación penal porque se habrían cometido ilícitos penales que están sancionados en el Código Penal boliviano y también en la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz (de lucha contra la corrupción)”, argumentó Oliva.

Muñoz, cuando fue descubierto en oficinas de Ávalos, dio explicaciones contradictorias sobre el motivo de su visita, que además se produjo cuando se encontraba de vacación. Posteriormente fue alejado del caso.

Este martes, tras enterarse del proceso que decidieron iniciar los parlamentarios de la oposición, Ávalos dijo que ésta es una “denuncia política” que no le preocupa, ya que el 13 de enero ni siquiera logró reunirse con el fiscal Muñoz para que le informe sobre el avance del caso Cossío. “Lo único que quería es que me informe cómo iba la situación”, insistió.

Anticipó que asumirá defensa cuando lo citen. “Me pueden demandar de lo que quieran, el que nada tiene nada teme, yo no he hecho nada malo, yo estoy obedeciendo lo que dice la Constitución Política del Estado como fiscalizador. Ésa es mi obligación”, afirmó.

En la casa de un amigo. Este lunes, el agregado de negocios de la Embajada de Paraquay, Osvaldo Bittar, dijo que el gobernador suspendido de Tarija, Mario Cossío, tiene “algunos” amigos en Paraguay y cree que ahora vive en la residencia de uno de ellos.