Familiares de los once campesinos fallecidos en el enfrentamiento de Curuguaty -incidente que terminó por costarle la presidencia a Fernando Lugo- piden una indemnización del Estado y la liberación de 14 detenidos por el tiroteo en cual también murieron seis policías.

El encuentro se desarrolla en Mburuvicha Róga, donde la diputada Emilia Alfaro de Franco, recibió a los campesinos procedentes de Curuguaty.

En la residencia presidencial se estableció una mesa de diálogo, con la participación de autoridades del ministerio del Interior, el ministerio de Agricultura y Ganadería y otras instancias del gobierno de Federico Franco.

“Lo que sucedió con nosotros no está bien. Van a morir más hermanos a quienes apreciamos”, manifestó uno de los presentes al reclamar el pago de una indemnización y la liberación de los campesinos detenidos por la matanza de Curuguaty.

La Primera Dama prometió celeridad en el proceso de investigación del caso, a fin de determinar rápidamente si los aprehendidos son inocentes o culpables de los asesinatos.

Los labriegos aprovecharon la oportunidad para reclamar tierras y asistencia a las autoridades.

También acusaron a la prensa de “satanizarlos” y tildarlos de invasores. “Esas son mentiras”, reafirmaron.

Un total de 17 fallecidos -11 campesinos y seis policías- dejó el enfrentamiento registrado el pasado 15 de junio en una propiedad atribuida a Blas N. Riquelme y reclamado por los campesinos.

El hecho se registró luego de que los agentes hayan ingresado a un sector invadido y fueran recibidos a balazos.

Un total de 14 labriegos están detenidos como sospechosos de la matanza.

No se descarta que quienes dispararon contra los efectivos hayan sido entrenados por el EPP.

Para el actual ministro del Interior, Carmelo Caballero, el ataque a los policías ya estaba preparado.