Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, hizo este martes un llamado a sus aliados políticos para que analicen "fríamente" los resultados de una frustrada elección municipal y saquen enseñanzas de cara a los comicios generales de 2013.

En las elecciones celebradas el domingo, el opositor Partido Colorado conservó la alcaldía de Asunción, considerado el segundo cargo ejecutivo más importante del país y la de la populosa Ciudad del Este, además de municipios clave en la periferia de la capital.

Algunos analistas dijeron que el fracaso del oficialismo se debió a la concreción de una alianza tardía entre sectores ideológicamente muy diferentes frente al esfuerzo de los colorados por recuperarse, sumado a cierta decepción con el gobierno "del cambio" de Lugo que asumió hace dos años.

Lugo ganó las elecciones generales de 2008 acabando con más de seis décadas de gobierno del Partido Colorado, incluidos los 35 años de dictadura del general Alfredo Stroessner, pero no pudo materializar muchas de sus promesas de campaña.

En sus primeras declaraciones públicas tras la contienda, el mandatario se mostró preocupado por la baja participación del electorado, algo que jugó en contra de su sector que suele aglutinar los votos independientes.

"El gobierno que dirijo no ha perdido un día de tiempo en dialogar con varios referentes de la alianza y sacaremos las conclusiones que puedan ayudar a superar esta situación", dijo el presidente en un mensaje a la nación.

"Será un ejercicio que demuestre nuestra mayoría de edad cívica que analicemos fríamente los resultados y saquemos enseñanzas. Hay y habrá vencedores. Respetemos los resultados y sigamos adelante", agregó.

El nuevo mapa político obligará al gobierno a pensar en alianzas más sólidas y un candidato que pueda atraer a parte del electorado colorado, un partido que tiene más de un millón de afiliados en un país de 5,6 millones de habitantes.

La Constitución paraguaya no permite la reelección y Lugo, quien lucha contra un cáncer linfático que le fue diagnosticado en agosto, ha repetido que no buscará una reforma para aspirar a un segundo mandato en 2013.