Asunción. Paraguay inició este lunes el reforzamiento de la presencia militar en el norte del país, en el marco de un estado de excepción con el que el gobierno del presidente Fernando Lugo apuesta a combatir a un violento grupo armado que tiene en vilo a la zona.

La medida regirá por un lapso de 60 días, desde su promulgación este lunes, en los departamentos de San Pedro y Concepción donde opera el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), un grupo de extrema izquierda que atacó recientemente a una pequeña comisaría del lugar.

"Con el estado de excepción las fuerzas militares también pueden volverse operativas en el tema de la seguridad interna. Se va a hacer un trabajo conjunto con la policía nacional", dijo a periodistas el ministro del Interior, Carlos Filizzola.

El estado de excepción suspende ciertas garantías constitucionales como el derecho de reunión y habilita al presidente a ordenar detenciones sin orden judicial. La medida fue bien recibida por muchos de los pobladores del norte, que organizaron manifestaciones para reclamar seguridad.

La ley fue aprobada el jueves pasado por el Congreso, en medio de fuertes críticas al Gobierno porque no consigue capturar a los líderes del EPP. Legisladores plantearon incluso la posibilidad de un juicio político al presidente si la medida concluye sin resultados.

El general de brigada Félix Pedrozo, quien fue designado comandante de las operaciones, dijo que efectivos de las tres ramas de las fuerzas armadas -Ejército, Armada y Fuerza Aérea- comenzaron a trasladarse al departamento de Concepción, a unos 500 kilómetros al norte de Asunción, para poner en marcha el operativo.

"Llevamos la cantidad y calidad de personal necesario para el cumplimiento de esta misión. Pondremos nuestra mayor dedicación, esfuerzo y capacidad profesional en aras del cumplimiento de lo que nos han encomendado", dijo Pedrozo.

El oficial no dio detalles sobre el número de efectivos involucrados bajo el argumento de que operativos anteriores fracasaron por haber divulgado demasiada información.

Medios locales reportaron la movilización de unos 200 efectivos en una caravana de 10 vehículos tácticos y seis tanquetas.

Es la segunda vez que los militares operan en la zona en menos de dos años. Durante un estado de excepción anterior declarado en abril del 2010 para combatir al EPP, militares y policías tuvieron dificultades para actuar en forma conjunta y hubo roces constantes entre sus líderes.