Asunción. El Gobierno del presidente paraguayo Fernando Lugo movilizó este lunes a cerca de un millar de efectivos militares y policiales en el norte del país, luego de que el Congreso declarara estado de excepción para el combate de un grupo armado que sembró terror en la zona.

El presidente Fernando Lugo dijo que los militares tendrán la potestad de usar armas de guerra para la captura de los miembros del denominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) sindicados de ser responsables de secuestros y asesinatos en la región limítrofe con Bolivia y Brasil.

El Congreso aprobó este sábado una ley que permite a Lugo decretar detenciones y traslados sin orden judicial en cinco de los 17 departamentos del país, pero el Gobierno aclaró que sólo hará uso de esas facultades en caso de extrema necesidad.

"El objetivo operativo concreto ha sido permitir la participación de las fuerzas militares en tareas armadas, lo cual no sería posible sin el estado de excepción", explicó Lugo en una conferencia de prensa en la residencia presidencial.

"Ningún derecho constitucional está siendo suspendido con esta medida. La vida de las personas debe transcurrir en forma normal en dichas regiones", agregó el mandatario socialista.

El EPP estaría integrado por cerca de un centenar de miembros con vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) -el mayor grupo guerrillero colombiano- y sería responsable del asesinato de cuatro personas en una emboscada ocurrida la semana pasada.

Las fuerzas militares se encontraban desde comienzos de año apoyando el trabajo de la policía en la zona pero no tenían autorización para actuar en forma directa.

Los recursos policiales resultaron insuficientes para luchar contra un grupo que tendría armas sofisticadas, equipos y entrenamiento para sobrevivir en los densos bosques del norte, donde algunos agentes sufrieron los rigores del clima y el ataque de insectos.

El Congreso de mayoría opositora aprobó el estado de excepción por 30 días, la mitad del tiempo pedido por Lugo, quien mantiene una tensa relación con la mayoría opositora del legislativo y se encuentra bajo una fuerte presión para dar con los miembros del EPP.

"La captura del EPP es una gran evaluación (para el Gobierno), pero no va a ser la única evaluación de retornar la seguridad a los cinco departamentos donde rige el estado de excepción en este momento", dijo Lugo, quien no descartó pedir una prórroga a los legisladores.