Asunción, La Paz. Paraguay, vía la Comisión Nacional para Refugiados (Conare), concedió “refugio provisorio” al suspendido gobernador Mario Cossío, entretanto se resuelva una solicitud de asilo. Paralelamente, la embajada boliviana en Asunción reportó que el acusado se desplazó al Perú.

La Conare, según informó este viernes desde Montevideo la agencia de noticias AFP, señaló que "en cumplimiento de sus atribuciones expidió un documento de duración provisoria" que autoriza a Cossío a residir en ese país “hasta que su caso (pedido de asilo) sea resuelto”.

La Comisión está presidida por el secretario de Asuntos Consulares y Generales de la Cancillería paraguaya.

El cónsul del vecino país en Santa Cruz, Ramón Amado, en contacto con Fides, confirmó que la suspendida autoridad ingresó a Paraguay por Ciudad del Este del departamento de Alto Paraná, limítrofe con Argentina y Brasil, y que este jueves estuvo averiguando en la Cancillería los requisitos para tramitar un asilo o un refugio político.

El acusado por un daño económico al Estado de 1,3 millones de bolivianos (US$181.000) fue suspendido de su cargo el 15 de diciembre. Dos días después apareció en una entrevista televisiva y el jueves 23, en una audiencia judicial, su hija, Silvana, presentó un memorial en el que hizo conocer que su padre estaba fuera de Tarija. Ese día surgieron rumores sobre su fuga a Paraguay.

El primer secretario de la embajada boliviana en Asunción, Carlos Urquizo, informó a la red Erbol que tienen la información de que Cossío ingresó a territorio paraguayo y que este martes abordó una aeronave con destino al Perú.

“Por información que tenemos, de acuerdo con las autoridades paraguayas de Migración, Cossío pasó por Paraguay rumbo al Perú el 21 de diciembre”, dijo Urquizo.

En La Paz, el director de Extranjería de Migración, Boris Rodríguez, indicó que no recibió ningún reporte de los puestos fronterizos y de aeropuertos sobre la eventual salida del país del acusado. “Si es que hubiera salido de Bolivia, hubiera tenido que evadir los puntos fronterizos”, afirmó.

Ante las versiones de que Cossío llegó al Perú vía Asunción, la ministra de Lucha contra la Corrupción, Nardi Suxo, sostuvo que es necesario verificar el lugar exacto de ubicación de la suspendida autoridad tarijeña para tramitar cooperación de instancias como la Policía Internacional (Interpol) para solicitar su aprehensión y eventual extradición.

Amado evitó señalar si el gobernador opositor permanece o no en Asunción. “En este momento no sabemos si sigue en Asunción, pero sí estuvo”, insistió el diplomático.

La Conare tiene un plazo de 90 días para aceptar o rechazar la petición de la suspendida autoridad boliviana. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, tiene la última palabra en la resolución de trámites de asilo o refugio, explicó Amado.

Entre 2006 y 2009, Cossío ejerció el cargo de prefecto del departamento de Tarija. El 10 de agosto del 2008 fue ratificado en el cargo en el referéndum revocatorio convocado por el gobierno. El 4 de abril fue elegido como gobernador de Tarija por un período de cinco años. Fue posesionado, junto a otros ocho gobernadores, el 30 de mayo, en la ciudad de Sucre.

La Fiscalía lo acusó por la compra irregular de asfalto; el caso es conocido como Imbolsur. El fiscal Gilbert Muñoz señaló que no tiene información oficial sobre la huida de Cossío, pero adelantó que este lunes tramitará la declaratoria de rebeldía del acusado y la orden de aprehensión.

“El día lunes vamos a hacer que se lo declare rebelde; eso significa que inmediatamente se extienda un mandamiento de aprehensión que tiene vigencia a nivel nacional, la Policía tendrá que ver el tema. Si posteriormente se establece que está fuera del país, se puede tramitar su extradición”, dijo el representante del Ministerio Público.

No se conoce con exactitud la fecha y la ruta que utilizó el suspendido gobernador para salir de Bolivia. Burló el control policial que, desde la fecha de su suspensión, se reforzó en los alrededores de su domicilio, además de la alerta en los puestos fronterizos. Cossío, se informó, no tenía arraigo que le impida abandonar Bolivia.