Asunción. Paraguay, que acaba de atravesar una crisis en la que su presidente fue reemplazado tras un polémico juicio político, pedirá asistencia técnica al Fondo Monetario Internacional (FMI) para presentar al mercado una oferta de deuda global por entre US$ 500 y US$ 550 millones.

Funcionarios del Gobierno mantendrá el miércoles una reunión con la directora gerente del organismo, Christine Lagarde, luego de haberse encontrado con autoridades del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y con representantes de agencias de calificación en Nueva York.

El presidente del Banco Central paraguayo, Jorge Corvalán, dijo a Reuters que están "buscando ayuda en asistencia técnica. Estamos queriendo aprender a hablar y contactarnos con el mercado de la manera más suave posible".

Paraguay tiene previsto emitir el bono en febrero para financiar obras de infraestructura, una opción financiera que cobró impulso con la llegada en junio de Manuel Ferreira al frente del Ministerio de Hacienda y del equipo económico del Gobierno.

Ferreira, quien se encuentra en Estados Unidos junto a Corvalán, asumió tras la polémica destitución del ex presidente Fernando Lugo mediante un veloz juicio político que dio lugar a sanciones en foros regionales y abrió interrogantes sobre la estabilidad política del país.

Corvalán, quien conservó su puesto tras el cambio de Gobierno, asegura que esos temores se disiparon y que las agencias calificadoras vieron con buenos que no haya habido alteraciones en los fundamentos macroeconómicos ni en el ritmo de la economía.

"Hubo muy buena receptividad del lado de las calificadoras (...) El mensaje que quiere dar Paraguay al emitir estos bonos es que está buscando complementar el financiamiento que recibe el país de los organismos internacionales con financiamiento privado", dijo el presidente del Banco Central.

"La idea de Paraguay es no solamente emitir en esta ocasión sino de aquí en adelante ya tener un acercamiento al mercado", agregó.

Se espera que la economía paraguaya se contraiga un 1,5% este año por los efectos de una sequía sobre la producción agrícola pero que vuelva a crecer cerca de un 8% el próximo año, según cifras oficiales.