El embajador paraguayo ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), Hugo Saguier Caballero, pidió al organismo que no haya acciones dilatorias y desleales hacia el Paraguay, así como que la entidad no se deje manipular.

El embajador paraguayo ante la OEA dijo en el cierre de su presentación: “esperamos que la OEA sea justa en su juzgamiento y que no se deje manejar”.

Hugo Saguier Caballero tuvo la oportunidad de expresar su descargo tras un informe que leyó el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, quien encabezó una misión que pudo observar la crisis desatada en Paraguay tras la destitución de Fernando Lugo y la asunción del presidente Federico Franco.

Saguier Caballero pidió que la OEA no demore en su decisión, que se adoptará de acuerdo al informe de Insulza. El embajador paraguayo aceptó el contenido del informe presentado por Insulza y dijo que contiene un relato adecuado de los hechos.

“Aceptemos las recomendaciones del secretario general. Basta de acciones dilatorias y desleales, que se haga justicia”, indicó el diplomático.

No sanciones. El diplomático paraguayo pidió a la OEA no sancionar al país. Dijo que el organismo no es Unasur ni tampoco Mercosur, bloques regionales que suspendieron a Paraguay porque sus autoridades consideraron que la salida de Lugo fue consecuencia de un quiebre democrático.

Saguier Caballero recordó que un eventual castigo puede provocar severas consecuencias, como por ejemplo, problemas con el financiamiento internacional.

“No puedo dejar de referirme al propósito de países para convocar a una Asamblea Extraordinaria para sancionar al Paraguay. Paraguay es mediterráneo, no tiene costa sobre el mar, de crecimiento económico relativo, y solo puede acceder al mar a través de sus vecinos”, indicó.

Aseguró que el país enfrenta permanentes problemas en su relacionamiento con Argentina y Brasil, países a los que calificó como gigantes.

“Si a ello quieren agregar problemas con créditos ya aprobados, sean conscientes de que dichas medidas caerán con todo su peso, no sobre la clase política, sino directamente sobre el pueblo”, reflexionó.

Afirmó que los ciudadanos paraguayos no merecen un bloqueo económico y financiero, por voluntad de los países que se consideran “más poderosos”.

“Vivimos en una isla rodeada de tierra, con vecinos gigantes que nos sancionan sin respetar la autodeterminación de un pueblo soberano”, dijo respecto a las sanciones de Mercosur y Unasur.

El diplomático aseguró, en la parte final de su discurso, que “nunca doblegarán al Paraguay”.