La Habana. El Parlamento cubano abrió este domingo su sesión semestral acusando a Estados Unidos de violar los derechos humanos de un agente de inteligencia preso y sin la presidencia del anciano líder Fidel Castro.

El sillón de Castro permaneció vacío junto a su hermano el presidente Raúl Castro, igual que ha ocurrido desde que enfermó hace cuatro años.

Una serie de apariciones en pequeños actos públicos durante el último mes dispararon las especulaciones sobre la asistencia en el Parlamento del recuperado Fidel Castro, que cumplirá 84 años este mes.

El Parlamento comenzó la primera de sus dos sesiones anuales condenado a Estados Unidos por confinar en una diminuta celda de castigo de Gerardo Hernández, un agente al parecer enfermo.

"Esta situación debe cesar inmediatamente. Hacemos responsable al gobierno de Estados Unidos por la salud y la integridad física de Gerardo Hernández", dijo una declaración leída por el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón.

Fidel Castro ha dicho esta semana que las condiciones de detención de Hernández, el jefe de una red de cinco agentes capturados en Miami en 1998, equivalían a "tortura".

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, dijo a periodistas que Washington está violando los derechos humanos de Hernández.

"Dónde están todos los que han apelado al sentido humanitario de nuestro país y espero que se expresen ante un crimen atroz que se comete contra una persona inocente que ha luchado contra el terrorismo", dijo aludiendo a Hernández.

El diplomático parecía referirse a críticas internacionales sobre los derechos humanos en Cuba.

El presidente Raúl Castro se comprometió el mes pasado ante la Iglesia Católica a liberar a 52 disidentes presos. Veinte de ellos ya fueron excarcelados y se marcharon a España.

Está previsto que el presidente hable más tarde ante el Parlamento, como acostumbra a hacer desde que reemplazó a su hermano Fidel en el 2006.

El Parlamento tiene previsto aprobar el domingo un código de seguridad de tránsito y la creación de dos nuevas provincias.

También discutirá las quejas de la población sobre temas como el déficit de viviendas y fallos judiciales.