La Asamblea Nacional (AN, Parlamento), de mayoría opositora, declaró este lunes el abandono de cargo por parte del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y demandó una salida electoral a la crisis venezolana como la forma para que "sea el pueblo el que se exprese a través del voto".

Manifestar que la única forma de resolver los graves problemas que aquejan al país es devolver el poder al pueblo de Venezuela y, por lo tanto, convocar a la celebración de elecciones libres y plurales", señala el acuerdo aprobado con el voto de los 106 parlamentarios opositores.

"En un régimen democrático normal, una declaratoria como esta tendría que tener las consecuencias jurídicas del artículo 233 de la constitución, o sea, en 30 días tendría que haber elecciones", dijo el diputado Henry Ramos, ex presidente del parlamento unicameral.

La mayoría de la Cámara considera que el desempeño de Maduro está al margen de las funciones constitucionales de la presidencia y le responsabilizan por la "grave ruptura del orden constitucional", por violación de derechos humanos y por la "devastación de las bases económicas y sociales" de la nación.

El Tribunal Supremo de Justicia desacreditó a la Asamblea y, en un comunicado, declaró que no tiene facultad para destituir al jefe de Estado. El Tribunal invoca una sentencia publicada el pasado 15 de noviembre en la que ordenó a los diputados "abstenerse de continuar el procedimiento de declaratoria de 'responsabilidad política' contra el Presidente de la República".

"En un régimen democrático normal, una declaratoria como esta tendría que tener las consecuencias jurídicas del artículo 233 de la constitución, o sea, en 30 días tendría que haber elecciones", dijo el diputado Henry Ramos, ex presidente del parlamento unicameral.

"Pero como estos son poderes rufianes, forajidos, tan forajidos como el poder ejecutivo, simple y llanamente, no van a acatar la decisión de la Asamblea Nacional", agregó.

* Con información de DW y Reuters.