Bogotá. Miles de maestros colombianos procedentes de diferentes ciudades del país, y que se mantienen en un paro indefinido desde el pasado 23 de abril, llegaron en los últimos días a Bogotá para exigir al gobierno mejores condiciones laborales.

Entre los requerimientos de los maestros para levantar el paro que dejó sin clases a nueve millones de niños se encuentran un aumento de salario, un mejor servicio de salud y el reconocimiento de las horas de trabajo fuera de los colegios.

A pesar de la orden impartida por el presidente colombiano Juan Manuel Santos y por la ministra de Educación, Gina Parody, para que los profesores regresen a sus ciudades y retomen las clases como condición para el diálogo, los docentes insisten en que no volverán a los colegios hasta que les resuelvan sus requerimientos.

El lunes, las calles de Bogotá recibieron a miles de manifestantes que gritaron arengas y consideraron ofensivo que el gobierno esté sentado en una mesa de diálogo con la guerrilla de las FARC, a pesar de que siguen delinquiendo y se nieguen a hacerlo con los profesores, responsables de la educación de los niños.

"No puede ser que a nosotros nos amenacen por reclamar lo que nos prometieron el año pasado y no han cumplido, pero a los delincuentes si los escuchan a pesar de que siguen asesinando, no vamos a desistir esta vez", dijo a Xinhua, la profesora Carmenza Pinilla.

"El sistema de salud es un horror, el gobierno se está robando literalmente 600.000 millones de pesos (unos US$248 millones) al año de dinero de la salud que el gobierno se gasta en otros asuntos y el sistema de ascensos es inicuo porque es un sistema diseñado para que los educadores no puedan ascender", concluyó.

Los profesores aseguran que cada docente tiene a su cargo a más de 150 niños y que en las seis horas en promedio que trabajan cada día deben preparar las clases, dictarlas, corregir tareas, evaluar, asistir a reuniones de profesores, sacar calificaciones, entregar boletines y realizar las recuperaciones.

Dentro de las manifestaciones también se encuentran padres de familia que se ven afectados por la suspensión de las clases y que se unieron al llamado de los profesores para instalar una mesa de diálogo cuanto antes, con la finalidad de que los niños puedan volver a las aulas.

Varios sectores de la izquierda colombiana se solidarizaron con la marcha de protesta.

Entre ellos el senador del partido opositor Polo Democrático, Jorge Robledo, quien detalló a Xinhua las razones del paro educativo.

"Los maestros tienen toda la razón, las condiciones laborales de los maestros en Colombia es supremamente mala, la ministra falta a la verdad cuando dice que el salario mínimo promedio de los maestros es de 2,5 millones de pesos (unos US$1.033)", indicó.

"El salario de enganche de un educador que ha terminado su educación en una universidad es de apenas 1,4 millones de pesos (unos US$560)", agregó.

Por su parte la ministra de Educación emitió un comunicado a la opinión pública en el que señala que el gobierno ha cumplido todos los compromisos asumidos con los maestros de Colombia.

El comunicado especifica que el sector educativo recibió un incremento de 4,44% en 2014, frente al incremento de 3,44% que recibieron los demás funcionarios estatales.

También señala que para este año el sector educativo recibirá una inversión superior a US$247 millones, inversión que incluye incrementos en las primas laborales.

Robledo desmiente esta cifras y asegura que también las condiciones del servicio de salud es pésima entre los educadores.

"Aquí hay educadores que luego de 40 años han llegado al máximo del escalafón y se ganan 2,6 millones de pesos (unos US$1.075), luego entonces son unas condiciones laborales inicuas, peores que las de cualquier trabajador del Estado", precisó.

"El sistema de salud es un horror, el gobierno se está robando literalmente 600.000 millones de pesos (unos US$248 millones) al año de dinero de la salud que el gobierno se gasta en otros asuntos y el sistema de ascensos es inicuo porque es un sistema diseñado para que los educadores no puedan ascender", concluyó.

La posición del gobierno sostiene que no habrá conversaciones ni negociaciones con los maestros mientras el paro se mantenga.

También se emitieron órdenes de descontar el pago de los días que los maestros no asistan a las aulas de clase.

Los manifestantes como Elidario Marín, aseguran que no darán su brazo a torcer y se mantendrán en la ciudad de Bogotá hasta que se avance realmente en las negociaciones.

"Venimos aquí a reclamarle a la señora ministra porque después de 50 días de negociaciones de los pliegos de peticiones no hemos podido avanzar en un solo punto y ella cree que nosotros estamos asustados y no, estamos acá maestros, padres de familia y toda la comunidad educativa, exigiendo los derechos de la educación de Colombia", dijo.

Según el Ministerio de Educación, el sector educativo de Colombia posee la partida más grande en inversión dentro del programa de gobierno.

Sus cifras indican que esta partida es de 136,7 billones de pesos colombianos (unos US$56.000 millones), frente a 93,7 billones (unos US$38.400 millones) invertidos en el sector de defensa y seguridad que es el segundo rubro más alto.