El actual presidente Juan Manuel Santos y su rival uribista Óscar Zuluaga aparecen prácticamente igualados en los últimos sondeos previos a la segunda vuelta de las presidenciales que se celebran este domingo en Colombia, poniendo un gran toque de incertidumbre en esta elección que ya es definida como la más reñida de la historia de este país.

De las 5 encuestas divulgadas en la última semana, 3 dan ganador a Santos y 2 a Zuluaga, un economista de derecha apadrinado por el ex Presidente y senador electo Álvaro Uribe (2002-2010), antiguo aliado del ahora presidente.

La única coincidencia que tienen los analistas es en el alto nivel de indecisos que han registrado los sondeos y en la necesidad de los comandos de seducir al electorado para que acuda a votar el domingo. En la primera vuelta del 25 de mayo se registró un record de abstención de un 60%.

De acuerdo a los expertos la abstención daña más las posibilidades de Santos de permanecer 4 años más en la Casa de Nariño que las de su rival de llegar a ella.

En todo caso, las elecciones preelectorales también muestran un mayor interés de los colombianos en participar en este balotaje que en la primera ronda. La voluntad de ir a votar ronda el 75%, de forma declarada, superior al 67% que el mostrado por los sondeos previos a la primera vuelta.

Más de 3 millones de votos. Otro elemento de alto interés para los expertos y para los comandos de los dos candidatos es el alto número de indecisos para el balotaje.

Los últimos sondeos realizados a principios de junio evidenciaron que, al menos, un 12% de los consultados admitía que no sabía por quién votar.

Estros son 3,3 millones de votos de un universo de 30 millones ciudadanos habilitados para sufragar que, en una elección tan cerrada, ciertamente podrían ser decisivos.

Diálogo. Uno de los elementos que los expertos señalan como clave en la indecisión de los electores es la percepción de gran similitud en los programas de dos candidatos de derecha.

Zuluaga quiere volver al programa conservador con que Santos fue elegido para su primer período, pero cambió en el camino su posición respecto a las negociaciones con las guerrillas a las que se oponía inicialmente. Ahora dice que está dispuesto un diálogo para lograr una paz “sin impunidad” para diferenciarse del actual gobierno.

Esta semana un inesperado revés de salud (una aguda laringitis) lo dejó mudo pero se las arregló para criticar los últimos anuncios de su contrincante.

En tanto, Santos ha convertido a la pacificación en su principal caballito de batalla, anunciando en último momento avances en las negociaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y mencionando la posible apertura de un diálogo similar con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), a lo cual Zuluaga respondió que “se está haciendo política con la paz”.

* Vea además en Nacion.cl: Colombia: candidato uribista se pierde últimos días de campaña por laringitis