Managua. El partido del reelecto presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, contará con 63 de los 92 diputados del Congreso unicameral, con lo que el oficialismo podrá hacer cambios constitucionales por sí solo, según los resultados oficiales de las elecciones de este mes.

El gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ganó 62 de los 90 asientos de la Asamblea Nacional que se disputaron en la elección, de acuerdo con datos publicados el miércoles por el Consejo Supremo Electoral (CSE).

Los otros dos escaños están destinados para el vicepresidente saliente, el sandinista Jaime Morales, y el candidato que ocupó el segundo lugar en las elecciones presidenciales del 6 de noviembre, el opositor Fabio Gadea.

La oposición ha expresado temores de que el FSLN utilice la mayoría para hacer cambios constitucionales -más de dos terceras partes de los legisladores- buscando que se perpetúe en el poder Ortega, un ex guerrillero marxista que gobernó por primera vez en la década de 1980.

Ortega, que ganó la reelección por abrumadora mayoría para un nuevo periodo consecutivo de cinco años, afirmó en un mensaje la semana pasada que no realizaría "cambios dramáticos" y que continuará buscando consensos con empresarios y trabajadores.

Gadea, postulado por una coalición de movimientos de derecha y disidentes sandinistas inscrita como Alianza Partido Liberal Independiente (PLI), adelantó que no ocupará su asiento en el Congreso por considerar que el triunfo de Ortega fue producto de un fraude electoral.

Su puesto se espera que sea ocupado por Edmundo Jarquín, quien compitió por la vicepresidencia junto con Gadea, con lo que la alianza PLI sumará 27 diputaciones.

Mientras tanto, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), del ex presidente Arnoldo Alemán, quien obtuvo un lejano tercer lugar en las presidenciales, sólo ganó 2 escaños en el Congreso.

Los nuevos diputados asumirán el 9 de enero, un día antes de que inicie el nuevo periodo presidencial de Ortega.