Moscú. El partido gobernante Rusia Unida obtendría un dominio incluso mayor en la cámara baja del Parlamento ruso en la elección del domingo, demostrando que el apoyo al presidente Vladimir Putin se mantiene pese a las sanciones y una profunda ralentización económica.

Las elecciones a la Duma, o cámara baja del parlamento, se consideran un ensayo para los comicios presidenciales rusos de 2018.

También son una prueba de lo bien que el Kremlin puede supervisar unas elecciones sin problemas. Serán los primeros comicios legislativos desde 2011, cuando acusaciones de arreglo de votos desencadenaron grandes protestas contra Putin en la capital.

La votación arrancó a las 2000 GMT del sábado en la península de Chukotka, al otro lado de Alaska, y culminará en Kaliningrado, el punto más occidental de Rusia, donde la población puede votar hasta las 1800 GMT del domingo.

"Por su puesto que voté por Rusia Unida", dijo a Reuters un hombre de mediana edad en la población de Velikiye Luki en el oeste de Rusia, quien declinó dar su nombre. "No necesitamos otros partidos aquí. Al menos (Rusia Unida) han robado lo suyo", añadió.

Una mujer de edad avanzada en la población de Avangard en la región de Tula, adyacente a la región de Moscú, dijo que siempre había votado por Rusia Unida y que no veía que valiera la pena votar por otros partidos.

"No necesitamos un sistema de multipartido", dijo.

Rusia Unida, liderado por el primer ministro Dmitry Medvedev, leal a Putin, controla 238 de los 450 escaños de la Duma, y habitualmente es descrito en términos favorables en la televisión estatal rusa, donde la mayoría de la población se informa.

El partido puede contar con el apoyo de otras tres formaciones en la Duma y se beneficia de su asociación con Putin, de 63 años, que tras 17 años en el poder como presidente o primer ministro, disfruta de una aprobación personal de alrededor del 80 por ciento. Putin no pertenece a ningún partido.

Por el contrario, los políticos opositores liberales se quejan de que apenas tienen tiempo en televisión, son vilipendiados por la prensa estatal y sus campañas son sistemáticamente saboteadas por provocadores proclives al Kremlin. Los políticos pro-Kremlin niegan esta acusación.

La oposición espera obtener alrededor de dos decenas de escaños. Las encuestas dicen que tendrán suerte si pueden obtener un puñado y que podrían acabar con ninguno.

La votación será observada de cerca para ver cuántos de los 110 millones de rusos con derecho a voto, en el país de mayor superficie del mundo con sus 11 husos horarios, depositan su voto, y algunas encuestas sugieren que el nivel de apatía es alto.