Xalapa, México. El gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) habría perdido este domingo la mayoría de las elecciones para gobernadores celebradas en 12 estados de México, incluidos importantes bastiones, según resultados preliminares oficiales, en unos comicios clave hacia las presidenciales del 2018.

El partido del presidente Enrique Peña Nieto habría sido derrotado en Veracruz y Tamaulipas, donde ha gobernado por más de ocho décadas. También en Quintana Roo, Durango, Chihuahua, , Aguascalientes y Puebla, gobernado por el opositor PAN.

En el emblemático Veracruz, el tercer estado con mayor peso electoral en el país, avanzaba el candidato del bloque opositor conformado por el derechista PAN y el izquierdista PRD, Miguel Angel Yunes, que capitalizó el descontento popular por la extendida violencia y corrupción que campea en el estado gobernado por el priísta Javier Duarte.

En Tamaulipas, otro estado tradicionalmente en manos del PRI, el candidato del PAN, Francisco García Cabeza de Vaca, llevaba una clara ventaja frente al candidato de la coalición encabezada por el PRI.

"La gente está enojada, hay un mal humor social (...) debido al mal gobierno. El rostro más visible del 'establishment' es el gobierno federal y creo que eso es lo que le están cobrando en las urnas", dijo el presidente del PRD, Agustín Basave a la radio local.

En Chihuahua, el también panista Javier Corral, un fuerte crítico del actual gobernador de ese estado, aventajaba al abanderado de una coalición de cuatro partidos encabezados por el PRI.

"Debemos asumir el mensaje que nos ha dado el electorado", dijo a la cadena Radio Fórmula el presidente del PRI, Manlio Fabio Beltrones". "Hacer el reconocimiento (...) seguir adelante con otro planteamiento y volver a la lucha electoral", añadió.

El resultado debilita la posición del PRI hacia los comicios presidenciales del 2018, pese a las reformas en sectores estratégicos como el energético y el de telecomunicaciones realizadas por Peña Nieto tras su llegada al poder en el 2012 y que han sido muy bien recibidas por el sector empresarial.

El mandatario no ha podido hacer que la economía mexicana crezca vigorosamente como lo prometió en su campaña presidencial, además que no ha logrado contener el avance del crimen organizado y la corrupción, por lo cual su popularidad está en uno de los niveles más bajos desde que comenzó su gestión.

"La gente está enojada, hay un mal humor social (...) debido al mal gobierno. El rostro más visible del 'establishment' es el gobierno federal y creo que eso es lo que le están cobrando en las urnas", dijo el presidente del PRD, Agustín Basave a la radio local.

"Cambia importantemente la correlación de fuerzas (tras las elecciones) porque el PRI pierde mucho control territorial, muchos estados; se debilita el PRI, se fortalece la oposición", añadió.

El PAN gobernó el país entre el 2000 y el 2012 tras arrebatarle el poder al PRI, que mantuvo el control de la segunda economía latinoamericana durante siete décadas seguidas.

México está sufriendo los coletazos de la baja internacional de los precios del crudo, lo que ha llevado al Gobierno a recortar el gasto, mientras la violencia vinculada al narcotráfico ha recrudecido y las encuestas revelan que la población no ve un combate sobre la extendida corrupción.

Pese al revés electoral, el PRI habría recuperado los estados de Sinaloa, Oaxaca y retenido Zacatecas, Hidalgo y Tlaxcala.