Atenas. Los líderes de partidos políticos de Grecia comenzaron este domingo el segundo día de negociaciones y disputas para salir del punto muerto que amenaza con llevar al endeudado país a la bancarrota y fuera de la zona euro.

El presidente griego hizo un llamado a la cooperación y a la resolución de la crisis política tras una tumultuosa semana durante la cual el primer ministro, George Papandreou, primero anunció un referéndum sobre el plan de rescate alcanzado con la UE y luego dio marcha atrás, debilitando enormemente su control sobre el poder.

Con dinero sólo para unas cinco semanas más, Grecia está inmersa en la incertidumbre, ya que tanto el gobierno socialista como la oposición conservadora ofrecen planes rivales para resolver la paralización.

Para Papandreou, sólo un gobierno de coalición que dure al menos varios meses puede poner al país en el camino hacia la salvación y asegurar el rescate financiero de los prestamistas internacionales antes de que se acabe el dinero.

Pero la oposición liderada por el conservador Antonis Samaras rechaza radicalmente esta idea y desea convocar elecciones anticipadas y que Papandreou dimita tras dos años de gestión de agitación económica, política y social.

"Incluso ahora, esperamos y deseamos que el señor Samaras cambie su postura", afirmó Angelos Tolkas, un funcionario del gobierno, a la televisión griega. "El país no puede permitirse quedar sin gobierno. Y se nos está terminando el tiempo", agregó.

El presidente Karolos Papoulias, que se reúne con Samaras el domingo, ha pedido a las dos partes que superen sus diferencias y que se pongan a trabajar para solucionar una crisis que pone en peligro la fe internacional en todo el proyecto del euro.

"El consenso es el único camino", le dijo al primer ministro, que el sábado se reunió con él en el palacio presidencial.

En juego está el rescate de 130.000 millones acordado con sus socios de la zona euro para mantener a Atenas a flote y restaurar la confianza de los mercados financieros en que los países de la moneda única pueden afrontar una crisis que podría perjudicar a economías mucho más grandes, como Italia y España.

El gobierno también tiene prevista una reunión informal este domingo mientras el gobernante Pasok trata de buscar apoyo entre partidos menores en conversaciones lideradas por el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos.