Brasilia. Los principales partidos de oposición de Brasil respaldaron este sábado al ex gobernador del estado de Sao Paulo, José Serra, del grupo centrista PSDB, como su candidato presidencial para las elecciones generales de octubre.

El PSDB, los demócratas de derecha y el Partido Popular Socialista declararon su apoyo a Serra en un evento en la capital, Brasilia.

"Hoy estamos aquí para renovar nuestro compromiso con José Serra", dijo el presidente de los demócratas, Rodrigo Maia, a varios cientos de simpatizantes en un abarrotado centro de convenciones.

El principal rival de Serra en los comicios será Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT) del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Serra, de 68 años, tenía una ventaja de nueve puntos sobre Rousseff, según un sondeo de opinión de Datafolha publicado hace dos semanas.

Serra, ex ministro de Salud y alcalde la ciudad de Sao Paulo, renunció al cargo de gobernador del estado de Sao Paulo la semana pasada, cumpliendo con las normas electorales.

No se espera que ni Serra ni Rousseff rompan con las políticas favorables al mercado que han asegurado estabilidad política durante la última década: una moneda de cambio flotante, control de la inflación y disciplina fiscal.

Pero algunos inversores prefieren a Serra por la posición de centro de su partido y su reputación como un administrador competente.

Analistas dicen que será una dura batalla para Serra, ya que Rousseff puede contar con la inmensa popularidad del presidente y con una economía que ha repuntado rápidamente.

Lula, que ha ayudado a millones de brasileños a salir de la pobreza y tiene un índice de popularidad de cerca de 80 %, ha prometido hacer campaña agresivamente a favor de Rousseff.

Sin embargo, líderes de opinión están apostando a la formación y vasta experiencia de Serra, tratando de concentrar la campaña desde los logros de Lula a los desafíos futuros.

"José Serra hoy es político más calificado en la República de Brasil", dijo el presidente de PSDB, Sergio Guerra, a una entusiasta multitud.

"Será una de las elecciones más difíciles de todos los tiempos", manifestó.

Jacira Nazare, que distribuyó brazaletes de buena suerte durante el evento, dijo que votaría por Serra, aún cuando respaldó la reelección de Lula en 2006.

"No he visto las mejoras que esperaba por donde vivo", dijo, citando problemas de inseguridad y drogas en su vecindario, en la norteña ciudad de Salvador.

"Tenemos que darle una oportunidad a Serra", aseveró.