Ciudad de México. Los principales partidos políticos de México nominaron este domingo a sus candidatos para los comicios presidenciales de julio, los cuales, según sondeos, se definirían entre el izquierdista Andrés Manuel López Obrador y el joven abanderado de una variopinta coalición, Ricardo Anaya.

Tras las precampañas -que arrancaron a mediados de diciembre y cerraron la semana pasada-, los militantes deberán manifestar su respaldo por cada uno de los tres abanderados de sus coaliciones, un proceso simbólico donde cada alianza únicamente postuló a un candidato.

A mano alzada, los militantes del oficialista PRI y de Morena, de López Obrador, escogieron sus candidatos. A pesar del nerviosismo inicial de los mercados por su discurso izquierdista, el mejor conocido por su acrónimo de AMLO, puntea en las preferencias para las elecciones del 1 de julio desde que anunció su intención de competir por la silla presidencial por tercera vez consecutiva.

"No vamos a traicionar al pueblo de México. Estoy consciente de mi responsabilidad histórica, quiero ser recordado como un buen presidente", dijo AMLO el domingo en un salón de un hotel del centro de Ciudad de México, donde delegados de su partido Morena lo ungieron unánimemente como su abanderado.

"Soy terco, necio, obcecado, perseverante, con esta misma convicción actuaré como presidente de la República. Con terquedad, con necedad y con perseverancia voy a acabar con la corrupción", agregó el líder izquierdista de 64 años.

Los principales temas que preocupan a los mexicanos -y que han dominado la precampaña electoral- son la corrupción y la violencia que, el último año, alcanzó la cifra récord de 25.339 homicidios entre enero y diciembre.

José Antonio Meade, exsecretario de Hacienda y abanderado de la alianza que encabeza el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha venido perdiendo terreno y cedió el segundo lugar en medio de escándalos de corrupción del partido que gobernó el país de forma ininterrumpida entre 1929 y 2000.

Sin embargo, analistas aseguraron que ni AMLO ni Anaya pueden confiarse ante el PRI que, a pesar de haber elegido a un candidato ajeno a sus filas, tiene una formidable maquinaria política y una base de partidarios que supone alrededor de un tercio de los 88 millones de mexicanos llamados a votar.

Prueba de su aceitada maquinaria, representantes del PRI abarrotaron este domingo el Foro Sol, un estadio para eventos masivos de 60.000 espectadores, para darle su respaldo a Meade.

"Nos piden que les quitemos las armas, el dinero y los bienes a los criminales y a los corruptos y eso es, justamente, lo que vamos a hacer", dijo el candidato oficialista ante miles de seguidores que ondeaban banderas rojas, blancas y verdes.

Independiente, indecisos. Por su parte, Anaya ha llegado desde atrás para pisarle los talones a AMLO. De acuerdo a declaraciones del propio candidato esta semana, ya se encuentra en un empate técnico con el líder izquierdista de 64 años que gobernó Ciudad de México de 2000 a 2005.

Anaya, un político y abogado de 38 años militante del derechista Partido Acción Nacional (PAN), tentará la presidencia en alianza con el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el socialdemócrata Movimiento Ciudadano.

"Si esta tendencia continúa, la carrera se volverá más competitiva entre los dos candidatos principales; pero las intenciones de los votantes han cambiado históricamente a lo largo de la temporada de campaña, (por lo que) podrían cambiar mucho una vez que comience en marzo", agregó Eurasia.

Analistas opinan que la participación -por primera vez- de candidatos independientes en estos comicios podría reconfigurar las actuales preferencias electorales una vez que se de la largada oficial de la campaña a fines de marzo.

 

Entre los independientes figuran Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón del derechista PAN; Jaime "El Bronco" Rodríguez, quien renunció a la gobernación de Nuevo León para postularse a la presidencia; y Armando Ríos Piter, un ignoto político apodado "el jaguar".

La líder indígena María de Jesús Patricio, conocida como "Marichuy", al parecer no podrá recabar las casi 1 millón de firmas necesarias para inscribir su candidatura hasta el lunes.

Pero, con un final que muchos anticipan ajustado, quienes podrían marcar el rumbo final de los comicios -donde también se elegirán congresistas y otros miles de cargos populares- serán los indecisos que, según sondeos, son cerca del 25%.