Buenos Aires. El patrimonio la presidenta argentina, Cristina Fernández y su esposo, Néstor Kirchner, aumentó 20,65% en 2009, de acuerdo a la declaración jurada que la mandataria presentó ante la Oficina Anticorrupción (OA).

Así, la fortuna del matrimonio Kirchner pasó de 46 millones de pesos (US$11,68 millones) a 55,5 millones de pesos (US$14,097 millones).

La Nación señaló que en el documento se informa que en el período cerrado el 31 de diciembre de 2009, se observa una diferencia de más de $4 millones (US$1,016 millón) respecto del patrimonio declarado por Néstor Kirchner al asumir como diputado, el 10 de diciembre de 2009, sólo 21 días antes.

En la última declaración de bienes de la mandataria argentina, correspondientes a 2008, se detalló que los bienes del matrimonio habían tenido un aumento de más de $ 28 millones, lo que significaba un crecimiento de 158%.

El dato causó polémico y se abrió una causa judicial, cerrada meses más tarde. El debate se intensificó cuando se supo que Néstor Kirchner había comprado US$ 2 millones justo antes de una apreciación de la moneda estadounidense.

El año pasado el incremento del matrimonio no respondió a compra de propiedades o aumento de depósitos, sino a la cancelación de deudas millonarias y a la valorización de las acciones de dos de sus tres empresas.

El pago de los compromisos financieros se produjo debido a que el matrimonio registró ingresos por 16,5 millones de pesos, los que principalmente provinieron de conceptos de alquileres y de intereses por depósitos a plazo fijo.

Mientras los Kirchner en 2008 tenían deudas por 19,2 millones de pesos (US$4,87 millones), en 2009 la cifra bajó a $6,2 millones de pesos (US$1,57 millones).

El patrimonio neto resulta de sumar los bienes y las acreencias y restar las deudas. Entre los compromisos más importantes que canceló figuran el que tenía por la construcción del hotel Los Sauces ($ 8.329.596) y el que registraba con el Banco de Santa Cruz ($ 8.834.369), propiedad del grupo Eskenazi.

Los bienes de los Kirchner se mantuvieron, en general, estables.