Mientras Alejandro Toledo aceptaba su derrota en las elecciones presidenciales del Perú, luego de conocer el primer recuento oficial de votos entregado por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), donde obtuvo 15,594%, Pedro Pablo Kuczynski con 24,486% de las preferencias, y ubicado en el segundo lugar, era cauto y llamaba a la prudencia.

Fiel a su estilo pausado, parsimonioso y a veces humorístico, el "gringo" enfatizó que estos primeros resultados son una muestra muy pequeña, por tanto "debemos esperar con serenidad, pero confío en que serán buenos".

Es más, cuando todos sus adherentes esperaban un discurso más triunfalista el candidato de la Alianza por el Gran Cambio llamó a sus partidarios a "dormir ya que mañana seguiremos".