El alto al fuego en Siria parecía el domingo cada vez más amenazado, después de que el Gobierno prometiera actuar contra una ola de "ataques terroristas" y sus fuerzas bombardearon Homs en el primer día del arribo de los supervisores de la ONU.

La avanzada de supervisores del alto el fuego tenía previsto llegar por la noche y comenzará a trabajar el lunes, en un intento por mantener el plan de paz en marcha, dijo el portavoz del mediador internacional Kofi Annan.

A ellos se unirán unas dos docenas más de observadores, de acuerdo con la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU adoptada el sábado, que permite el despliegue de hasta 30, dijo Ahmad Fawzi.

"Por supuesto, esperamos que el proceso aguante hasta que los observadores se desplieguen sobre el terreno", dijo Fawzi a Reuters en Ginebra.

El Gobierno sirio dijo que no se hará responsable de la seguridad de los observadores a no ser que participen en "todos los pasos sobre el terreno", dijo la portavoz gubernamental y asesora presidencial Buthaina Shaaban. Además, sostuvo que el número de supervisores podría llegar a 250, pero que Siria se reserva el derecho de acordar su nacionalidad.

En el día en el que los observadores tenían previsto llegar al país, la ciudad de Homs, uno de los focos de la revuelta contra el presidente Bashar el Asad, estaba siendo bombardeada por fuerzas gubernamentales con "un cohete por minuto", según activistas, que también denunciaron ataques en otros lugares del país.

El Gobierno sirio dijo que frenará lo que calificó de "grupos terroristas", los que a su juicio siguen cometiendo actos criminales, dijo la televisión estatal citando a una fuente de seguridad, lo que hace dudar aún más del alto el fuego.

"Desde el anuncio del final de las operaciones militares, los ataques terroristas han aumentado por docenas, causando una gran pérdida de vidas", dijo la agencia estatal de noticias SANA.

Annan informa a la Liga Árabe. La Liga Arabe, que junto a Naciones Unidas respaldó las negociaciones de Annan que condujeron a la declaración de un alto el fuego, dio la bienvenida a la decisión del Consejo de Seguridad de enviar observadores.

"La Liga Arabe da la bienvenida a esta decisión, ya que representa una voluntad internacional para apoyar la misión del enviado Kofi Annan", dijo la agencia de noticias egipcia MENA, citando al vice secretario general de la Liga Arabe, Ahmed Ben Helli.

El funcionario dijo que Annan presentará un informe sobre su misión en una reunión de la Liga Arabe sobre Siria que se realizará el martes en Qatar.

Cuatro días después de que un alto el fuego entrara en vigor, la violencia persiste.

"Esta mañana vimos un helicóptero y un avión (...) Diez minutos más tarde se produjo un fuerte bombardeo", dijo Walid Al-Fares, un activista de Khalidiya, un maltrecho barrio de Homs.

Imágenes de video de un activista, que se informa fue grabado en Khalidiya, muestran una explosión poco después que se sienta el sonido de un misil volando por el aire.

Rami Abdelrahman, director del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que se lanzaron bombas a un ritmo de una por minuto. El organismo sostuvo también que hubo enfrentamientos durante la noche en la zona rural de Alepo.

Siria acusa de la violencia a "terroristas" que buscan derrocar al presidente Assad y ha negado reiteradamente el acceso de periodistas al país, lo que hace imposible verificar de forma independiente los informes.

Aunque la violencia ha continuado a lo largo del alto el fuego, ha habido un descenso significativo en el número de muertos en la lucha diaria, que a menudo dejaba más de 100 fallecidos al día.